Un posible movimiento irregular de merluza entera con destino a Mar del Plata encendió las alarmas en el sector pesquero de Santa Cruz y motivó que el Ejecutivo evalúe un paquete de medidas para blindar la trazabilidad del recurso. En medio de ese escenario, el ministro de Seguridad, Pedro Prodromos, visitó Caleta Olivia, donde mantuvo una agenda intensa con representantes locales y habría ratificado la intención del Gobierno de reforzar los mecanismos de verificación para impedir nuevas maniobras por fuera del marco legal.
Entre los armadores de la zona el clima es tenso. Uno de ellos expresó su fastidio por el manejo político de la situación y apuntó contra determinados funcionarios provinciales.
“Lo que está ocurriendo es lamentable. Hay personajes que siguen posando en las fotos como si nada, pero nos explicaron que esos funcionarios prácticamente no cuentan, que están de adorno y sin respaldo político”, cuestionó. Según anticipó, algunos ya tendrían “la salida acordada” y el Gobierno estaría buscando “la forma prolija” de desplazar a quienes pierdan vigencia en la estructura.
Otro referente empresarial señaló que las autoridades conocían desde hace tiempo el recorrido y el destino final de los cargamentos involucrados, y alertó sobre el daño que este tipo de episodios genera hacia puertas adentro.
“En este ambiente nada pasa desapercibido. Pero ahora la situación nos salpica a todos. Se empieza a instalar la desconfianza y eso afecta a quienes apostamos por producir y generar empleo en Santa Cruz cumpliendo las normas”, remarcó.
Frente a la controversia, la secretaria de Pesca, Stefi Grant, rechazó cualquier vínculo de su área con estos movimientos y aseguró no haber autorizado guía alguna para el despacho de merluza entera hacia fuera de la provincia.
“Yo no avalé ningún traslado. No tengo constancia de que haya salido pescado de esa manera”, afirmó, desmarcándose de cualquier responsabilidad sobre el presunto operativo irregular.