Entre una nueva prospección y el cierre: Pesca define el futuro del langostino dentro de la ZVPJM


martes, 25 agosto de 2026

La Autoridad de Aplicación analiza si realizará una nueva evaluación dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza. Mientras tanto, parte de la flota se trasladó hacia aguas externas, donde reporta langostino de mayor tamaño y menor presencia de merluza incidental.

La temporada de langostino en aguas nacionales atraviesa horas decisivas. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca deberá resolver si autoriza una prospección en la Subárea 10 de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM) o si, por el contrario, da por concluida la actividad dentro de ese sector.

La definición podría producirse entre hoy y mañana y marcará el escenario operativo para los próximos días. De acuerdo con información recogida en el sector, la situación en las Subáreas 7 y 8 comenzó a complicarse por el incremento de la presencia de merluza, mientras que fuera de la zona de veda la flota encontró condiciones que, al menos inicialmente, aparecen más favorables.

La decisión de la Autoridad de Aplicación tendrá alcance exclusivamente sobre la actividad desarrollada dentro de la ZVPJM. La pesca de langostino continuará habilitada en los sectores externos que permanezcan abiertos.

Una última posibilidad dentro de la zona de veda

La eventual prospección de la Subárea 10 aparece como una de las últimas alternativas para ampliar el espacio disponible para la flota dentro de la zona de veda.

Para avanzar con ese procedimiento será necesario definir los buques participantes, organizar la presencia de observadores y cumplir con el esquema de evaluación correspondiente antes de adoptar una eventual decisión de apertura comercial.

El objetivo es determinar si existen concentraciones de langostino que permitan una explotación comercial con niveles aceptables de captura incidental de merluza.

La situación adquiere especial importancia porque en las últimas jornadas aumentó la presencia de merluza en sectores donde se encontraba trabajando la flota, particularmente en las Subáreas 7 y 8. La evolución de ese indicador condiciona la continuidad de la operatoria dentro de la ZVPJM.

La flota comenzó a buscar alternativas afuera

Mientras se espera la decisión oficial, el comportamiento de los buques ya está modificando el mapa de la pesquería.

Una parte significativa de la flota tangonera comenzó a desplazarse hacia zonas ubicadas fuera de la ZVPJM. Los reportes provenientes de esas áreas describen concentraciones de langostino con ejemplares de mayor talla y una composición comercialmente atractiva.

A esto se suma una menor presencia de merluza acompañante, una condición que favorece la continuidad de las operaciones.

El movimiento constituye una alternativa concreta frente a un eventual cierre de las subáreas interiores. Por eso, una decisión de finalizar la pesca dentro de la zona de veda no implicaría necesariamente el final de la temporada nacional.

La continuidad dependerá ahora de la estabilidad de las concentraciones encontradas, de los rendimientos que obtengan los barcos y de la conveniencia económica de prolongar las mareas.

El recurso se mueve más rápido que las decisiones

Uno de los principales planteos que surge desde el sector operativo está relacionado con la velocidad con la que se desplazan las concentraciones de langostino.

Capitanes consultados señalan que en distintas oportunidades detectaron marcas que avanzaban hacia sectores cerrados a la pesca. Una vez alcanzado el límite de las áreas autorizadas, los barcos deben detener el seguimiento y esperar una eventual prospección.

El procedimiento científico y administrativo resulta necesario para garantizar que cualquier apertura tenga respaldo técnico. Sin embargo, desde la flota advierten que entre la detección de una concentración, la decisión administrativa, la designación de los buques y observadores y el cumplimiento de los días de evaluación puede transcurrir un período suficiente para que el recurso vuelva a desplazarse.

En ese sentido, desde los barcos reclaman mecanismos que permitan una comunicación más dinámica entre la información obtenida durante las operaciones y las decisiones de manejo.

Los datos aportados desde los puentes no reemplazan las evaluaciones científicas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), pero pueden contribuir a detectar rápidamente cambios en la distribución del recurso.

El problema también es la concentración de barcos

La disponibilidad de pocas áreas de trabajo no solo impacta sobre los rendimientos. También genera preocupación por las condiciones de seguridad en las maniobras.

Cuando varias embarcaciones detectan una misma concentración, los barcos tienden a concentrarse sobre un espacio reducido. La situación se vuelve más compleja debido a las diferencias de tamaño, autonomía y capacidad de maniobra entre las distintas unidades.

Desde el sector describen jornadas en las que varios buques terminan operando muy próximos entre sí, con los tangones y artes de pesca desplegados, lo que incrementa la tensión durante las maniobras.

El reclamo apunta a disponer de una mayor cantidad de áreas habilitadas que permita distribuir el esfuerzo y evitar que una misma concentración termine reuniendo a numerosos barcos en un espacio reducido.

Una temporada que ya acumula un volumen significativo

Los últimos datos oficiales consolidados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, correspondientes al 4 de agosto, registraron 144.136,5 toneladas de langostino desembarcadas durante 2026.

Entre abril y esa fecha se contabilizaron 95.430,7 toneladas, mientras que junio aportó 38.976,1 toneladas y julio alcanzó las 45.552,4 toneladas.

Solo esos dos meses representaron 84.528,5 toneladas, reflejando la intensidad que alcanzó la actividad durante el período de mayor movimiento de la pesquería.

Las estadísticas incluyen desembarques provenientes de distintas jurisdicciones y se encuentran sujetas a actualización, pero permiten dimensionar el volumen que alcanzó la temporada.

Fresqueros y congeladores, ante escenarios diferentes

El desplazamiento hacia aguas externas tampoco impacta de la misma manera sobre toda la flota.

Los buques congeladores cuentan con mayor autonomía y pueden permanecer durante más tiempo siguiendo las concentraciones. En el caso de los fresqueros, la distancia respecto de los puertos, los tiempos de navegación y las condiciones de conservación de la materia prima tienen un peso determinante.

Algunos fresqueros ya comenzaron a evaluar el regreso a Mar del Plata luego de completar mareas extensas, mientras otros todavía buscan rendimientos que justifiquen continuar sobre el langostino.

También existen unidades que analizan cambiar de especie y orientar sus operaciones hacia otros recursos.

La decisión de Pesca sobre la Subárea 10 será, por lo tanto, un factor más dentro de un escenario que ya está marcado por el desplazamiento natural del recurso, la distribución de la flota y las condiciones económicas de cada embarcación.

La definición que espera el sector

La discusión inmediata se concentra en una pregunta: ¿habrá una última prospección dentro de la ZVPJM o se dará por terminada la actividad de langostino en ese sector?

La respuesta podría conocerse en las próximas horas.

Si se autoriza la prospección, comenzará un nuevo proceso de evaluación para determinar si la Subárea 10 reúne condiciones para una eventual apertura. Si no se avanza en esa dirección, el esfuerzo pesquero continuará concentrándose en las áreas externas habilitadas.

En ambos casos, la temporada nacional seguirá abierta mientras existan sectores autorizados y condiciones biológicas y económicas que permitan mantener la actividad.

El desafío para la administración será encontrar el equilibrio entre el cuidado de la merluza, la sustentabilidad del recurso objetivo, la seguridad de la flota y la necesidad de responder a una pesquería cuyo comportamiento puede cambiar en cuestión de horas.

Compartir en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *