Este domingo 23 de agosto, la Seccional Mar del Plata del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), junto a la Agrupación Latitud 38, llevó adelante una gran celebración por el Día del Niño, pensada especialmente para los hijos y las familias de los afiliados de la comunidad marítima.
Con mucho esfuerzo, compromiso y trabajo a pulmón, ambas organizaciones lograron convertir el Polideportivo Colinas de Peralta Ramos en un espacio de alegría, encuentro y diversión para los más chicos.
La jornada tuvo todos los ingredientes de una verdadera fiesta infantil: juegos inflables, animación, sorteos de bicicletas, un menú especialmente preparado para los niños, golosinas y diferentes actividades que hicieron disfrutar a grandes y chicos durante toda la jornada.
Pero detrás de cada juego, cada regalo y cada sonrisa hubo algo todavía más importante: el esfuerzo de quienes trabajaron para hacer posible una celebración destinada a las familias de los trabajadores marítimos.
La propuesta nació con un objetivo claro: generar un espacio de encuentro y brindarles a los niños de la comunidad marítima una jornada especial, llena de alegría y recuerdos compartidos.
Desde la conducción de la Seccional SOMU Mar del Plata estuvieron presentes Oscar Bravo; Luciano Simonetti; Damián Basail, Santiago Gonzales y Alejandro Leiva, acompañando el desarrollo de la actividad y compartiendo la celebración junto a las familias.
También participaron como invitados representantes del Consorcio Portuario, entre ellos Marcos Gutiérrez, y estuvo acompañando la jornada la reconocida dirigente Fernanda Raberta.

La celebración dejó mucho más que fotografías y sonrisas. Dejó el valor de una comunidad que se reúne, que trabaja en conjunto y que entiende que los hijos de los trabajadores también son parte fundamental de la gran familia marítima.
El Día del Niño se festejó con juegos, sorteos y regalos, pero sobre todo con algo que no se compra: compromiso, solidaridad y ganas de hacer felices a los más chicos.
Una fiesta organizada a pulmón, con trabajo y corazón, que permitió que las familias del SOMU Mar del Plata disfrutaran de un domingo diferente y que los niños fueran, como debía ser, los grandes protagonistas.












