Con la mira puesta en uno de los recursos más sensibles y estratégicos de la pesca nacional, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) puso en marcha una nueva campaña de evaluación del calamar argentino (Illex argentinus), clave para anticipar el comportamiento de la próxima temporada.
A bordo del Buque de Investigación Pesquera Oceanográfica (BIPO) Víctor Angelescu, el Programa de Investigación Pesquería de Cefalópodos inició este sábado 24 de enero el relevamiento de los reclutas del stock sudpatagónico, una instancia técnica decisiva para estimar el nivel de ingreso de juveniles a la pesquería.
El crucero científico tendrá una duración aproximada de 27 días y se desarrollará en un amplio sector del Atlántico Sur, comprendido entre los paralelos 46° y 51° Sur, y entre las isobatas de 100 y 500 metros, abarcando tanto la plataforma como el talud patagónico.
Durante la campaña, el equipo de investigadores y técnicos buscará confirmar la distribución espacial del stock sudpatagónico y estimar su abundancia, al tiempo que analizará las concentraciones estivales del stock desovante de verano, que en esta época del año se desplaza sobre la plataforma patagónica.
Además del trabajo pesquero, se recolectarán muestras biológicas destinadas al estudio de la estructura poblacional del calamar, un insumo clave para comprender su dinámica, crecimiento y estado reproductivo. En paralelo, se realizarán mediciones oceanográficas —como temperatura y salinidad— para elaborar un diagnóstico ambiental del área y evaluar cómo esas variables influyen en la distribución y disponibilidad del recurso.
Una serie clave para la gestión
No se trata de una campaña aislada. Este tipo de evaluaciones se realizan de manera sistemática desde 1994 y constituyen una de las principales herramientas científicas para estimar el reclutamiento anual del calamar argentino. La continuidad de estos relevamientos es considerada indispensable para brindar información confiable al manejo pesquero y para anticipar escenarios en una pesquería altamente variable y sensible a los cambios ambientales.
En un contexto de fuerte presión internacional sobre el recurso y de creciente interés por la pesquería de calamar en el Atlántico Sur, los datos que surjan de esta campaña volverán a ser determinantes para definir expectativas, estrategias y límites de la próxima temporada.