Siete empresas presentaron ofertas para ejecutar una obra presupuestada en $3.823 millones. La intervención permitirá recuperar espacios operativos en el Espigón 3 y mejorar las condiciones de seguridad para trabajadores y embarcaciones.
La histórica galería de embarque de granos del puerto de Mar del Plata comienza a transitar su etapa final. El Consorcio Portuario Regional avanzó con el proceso licitatorio para demoler esta estructura, que durante años formó parte de la infraestructura de una terminal que supo tener una importante actividad cerealera y que hoy permanece fuera de servicio.
El acto de apertura de sobres se realizó en la sede del organismo portuario, donde se recibieron siete propuestas empresariales interesadas en ejecutar los trabajos. Se trata de una intervención de magnitud, tanto por las dimensiones de la construcción como por las condiciones particulares que exige su desmantelamiento dentro de una zona de intensa actividad marítima.
El presupuesto oficial asciende a $3.823.012.066, mientras que el plazo establecido para completar las tareas es de 210 días corridos. La adjudicación todavía deberá atravesar la evaluación técnica y económica de las ofertas antes de que pueda comenzar la obra.
La estructura que será retirada tiene aproximadamente 340 metros de extensión y 27 metros de altura. Se encuentra sobre el Espigón 3 y se extiende desde el sector próximo a los elevadores graneleros hasta el final de la Sección 13.
Una estructura deteriorada que condiciona la operatoria
La galería lleva años sin cumplir su función original. Su progresivo deterioro generó preocupación dentro del ámbito portuario, especialmente por los desprendimientos de mampostería y otros elementos constructivos que podían comprometer la seguridad de trabajadores, vehículos y embarcaciones.
Durante distintas administraciones se realizaron relevamientos para determinar el estado de conservación de la infraestructura y se implementaron intervenciones puntuales destinadas a retirar materiales sueltos. Sin embargo, esas acciones no resolvieron el problema de fondo.
La decisión de avanzar con una demolición integral busca eliminar esa fuente de riesgo y recuperar superficie para las operaciones portuarias.
El presidente del Consorcio Portuario Regional, Marcos Gutiérrez, destacó la participación de siete empresas y valoró la experiencia de varias de ellas en obras de alcance nacional. También aclaró que los trabajos no comprenden los silos, que quedaron expresamente excluidos de esta licitación.
Según explicó, la eliminación de la galería permitirá mejorar las condiciones de seguridad y optimizar los espacios operativos próximos a uno de los sectores del puerto con mayor movimiento de embarcaciones.
Un sector estratégico durante la temporada de calamar
La intervención tiene especial relevancia para la actividad pesquera. Las secciones 12 y 13 del Espigón 3 adquieren mayor protagonismo durante la temporada de calamar, cuando aumenta la demanda de sitios de amarre y los espacios disponibles en otros sectores del puerto resultan insuficientes.
En ese contexto, disponer de infraestructura segura y superficies operativas adecuadas resulta fundamental para acompañar los movimientos de la flota y las necesidades logísticas de la actividad.
Durante el resto del año también se registran operaciones en la zona, aunque con menor intensidad. El estado de la galería y el riesgo asociado a posibles desprendimientos condicionaron históricamente el aprovechamiento de ese espacio.
Financiamiento y condiciones para ejecutar los trabajos
Para afrontar el costo de la intervención, el Consorcio Portuario tiene previsto recurrir a financiamiento del Banco Provincia. El organismo ya había utilizado una herramienta similar para cubrir parte de los gastos del último dragado, mediante un crédito de $2.000 millones que debía devolverse en 36 meses, con seis meses de gracia y una tasa Badlar más siete puntos porcentuales.
En esta oportunidad, el monto definitivo del financiamiento todavía no está determinado. La cifra dependerá del resultado de la licitación, de la empresa que finalmente resulte adjudicataria y del presupuesto por el que se contrate la obra.
El pliego establece condiciones específicas para llevar adelante el desmantelamiento. Los trabajos contemplan la demolición y el desguace de torres, escaleras, losas, vigas, tabiques y columnas que conforman la totalidad de la galería de embarque granelera.
Además, establece una prohibición expresa del uso de explosivos como método de demolición, una condición relevante por tratarse de una intervención dentro de un puerto que mantiene actividad operativa.
Con siete empresas en carrera y una inversión superior a los $3.800 millones, el proyecto representa un paso importante para recuperar un sector estratégico del puerto marplatense. La obra no modificará la presencia de los silos, pero permitirá retirar una infraestructura obsoleta que durante años condicionó la seguridad y el aprovechamiento de uno de los espacios de amarre del Espigón 3