Buenos Aires votó en contra y advirtió sobre riesgos biológicos y exceso de esfuerzo pesquero.
Fuerte debate en el CFP por la incorporación de nuevos buques poteros
El Consejo Federal Pesquero aprobó por mayoría el proyecto que habilita la convocatoria para la presentación de nuevos proyectos de explotación exclusiva de calamar con poteras, una medida que podría modificar de manera significativa el esquema operativo de la pesquería argentina.
La iniciativa, impulsada por la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, quedó formalizada mediante la Resolución CFP N° 6/2026 y contempla la incorporación de nuevos permisos destinados a buques poteros de gran porte.
Sin embargo, la decisión generó un duro cuestionamiento por parte de la representación de la Provincia de Buenos Aires, que votó en contra y dejó asentada una extensa fundamentación técnica y política.
Entre los principales cuestionamientos, Buenos Aires sostuvo que no existe actualmente un informe científico integral que garantice la sustentabilidad biológica de los cuatro stocks comerciales de Illex argentinus frente a un eventual aumento del esfuerzo pesquero.
La representación bonaerense advirtió además sobre el impacto potencial que podría generar la incorporación de entre 15 y 20 nuevos buques de hasta 1.300 metros cúbicos de bodega, especialmente sobre el Stock Desovante de Verano (SDV), considerado actualmente uno de los pilares centrales de la pesquería nacional.
Otro de los puntos criticados fue la velocidad con la que el proyecto ingresó al tratamiento del CFP. Según expresó el representante bonaerense, la iniciativa llegó el mismo día de la votación, sin tiempo suficiente para realizar un análisis técnico, científico y jurídico profundo.
Además, cuestionó que el proyecto otorgue menor puntaje a aquellas empresas que propongan descargar capturas en puertos de la Provincia de Buenos Aires, calificando esa situación como “arbitraria e inconstitucional”.
Pese a las objeciones, la mayoría del cuerpo acompañó la propuesta oficial, que ahora abrirá el proceso de presentación y evaluación de nuevos proyectos poteros para operar sobre el recurso calamar en aguas argentinas.
La decisión marca uno de los movimientos más relevantes en política pesquera de los últimos años y abre un escenario de fuerte discusión entre provincias, empresas, científicos y trabajadores del sector.