Informe de coyuntura – Octubre 2026/Giuliano Falconnat Director Grupo SIP
La pérdida de competitividad que atraviesa el sector pesquero ha dejado de ser una novedad para convertirse, tristemente, en una constante. Al incremento promedio del 300% para el DUE (Derecho Único de Extracción) definido por el Consejo Federal Pesquero se han ido sumando el atraso cambiario, la fuerte suba del combustible y los servicios, la no quita/disminución de las retenciones y un aspecto del que poco se habla pero también influye como lo fue la restitución del impuesto a las ganancias para el personal embarcado.
Es importante mencionar, principalmente para quienes no están insertos en el día a día de la actividad, que la situación es diferente para cada una de las flotas y cada uno de los principales Puertos de nuestro país. No corre la misma suerte quien se dedica al mercado interno que quien exporta, quien posee barcos artesanales o fresqueros que aquel que congela su producto a bordo, quienes descargan en el sur del país o en Mar del Plata, etc. También varía sustancialmente la situación si se analiza por especie, siendo calamar, merluza y langostino los principales objetivos comerciales del caladero argentino.
La realidad marca que la crisis que aqueja a la Industria de la Pesca repercute con mayor intensidad en la ciudad de Mar del Plata, caracterizada históricamente por la cultura de procesamiento en tierra y por un Puerto que aún concentra el 50% de los desembarques totales del país, con una fuerte preponderancia de la merluza hubbsi (también conocida como merluza común).
Para tomar dimensión de la gravedad de la situación, resulta útil desglosar como impacta en Mar del Plata cada una de las variables que perjudican al sector:
1-Combustible: El gasoil naval supone el principal costo a afrontar para hacerse del recurso, al cual los buques acceden a través del proveedor Zona Común (distribuidor de YPF). Entre marzo y abril de 2026 aumentó un 30% en una semana, debido a las tensiones en medio oriente, y en lo que va del año acumula una suba del 80%, muy por encima de cualquier indicador de inflación medido por el Gobierno Nacional.
| MODALIDAD | PRECIO (sin impuestos) | PRECIO FINAL | PLAZO |
| INMEDIATO | $ 1825,48 / litro | $2430 / litro | Efectivo / contado |
| FINANCIADO CORTO | $ 1889,28 / litro | $ 2514,93 / litro | 15 días (e-cheq o avales) |
| RANCHO | $ 1953,26 / litro (proyección si estuviera vigente) | $ 2600,10 (proyección si estuviera vigente) | 45 – 60 días (SUSPENDIDA actualmente por los proveedores) |
Tabla 1: modalidades de pago, gasoil naval en Mar del Plata. Fuente: elaboración propia.
Un barco fresquero “chico” consume por marea aproximadamente 15.000 litros de combustible, requiriendo una inversión cercana a los $38 millones por marea, en el caso de abonar la tarifa de financiación corta que es la más habitual, dado que prácticamente ningún operador cuenta con liquidez necesaria para el pago de contado inmediato. Esto genera un descalce financiero debido a que la venta del pescado entero se realiza a 30 o 45 días, requiriendo hasta tres mareas de combustible (unos $114 millones) para alcanzar la fecha de cobro del pescado entero. Esto sin contemplar gastos de aprovisionamiento de insumo, víveres y elementos de limpieza, sueldos del personal embarcado, honorarios de agencia marítima, tasas de amarre, carga y descarga, reparaciones, entre otros costos operativos necesarios para que el barco esté en condiciones de salir a pescar.
2-Impuesto a las ganancias: ni bien asumió el Gobierno de Javier Milei una de las tantas medidas llevadas adelante fue la restitución del impuesto a las ganancias, consolidada mediante la reforma fiscal incluida en la Ley Bases. De esta manera, el personal embarcado volvió a tributar entre un 5% y un 35% (dependiendo el ingreso anual acumulado de cada trabajador) profundizando la pérdida de poder adquisitivo y complicando las negociaciones paritarias con las diferentes cámaras empresarias. Un aspecto que parece menor, resultaba ser un dinamizador del consumo para quienes se dedican a la actividad y hoy es una demanda de recomposición que los gremios exigen a la patronal.
3-Servicios: al brutal incremento del combustible que encarece en forma directa la etapa de captura del recurso, debemos sumarle una fuerte suba en el suministro de energía eléctrica, que vuelve más costosos los dos procesos típicos de la industria pesquera; congelar (extraer calor del alimento) y cocinar (añadir calor, usado en conservas, pre fritos, etc). Si bien cada caso puede variar según el consumo y la estructura de la fábrica, tomando como referencia el seguimiento que hace el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) sobre EDEA como prestador del servicio en Mar del Plata y segmentando el análisis para T3 media tensión con consumos entre 100 kW y 30.000 kW mensuales, se obtiene un incremento de 146% para el período junio 2024 y septiembre 2026, casi el triple que el incremento del dólar, y un 50% por encima de los valores de inflación.
Tabla 2: Incremento acumulada de tarifa eléctrica. Mar del Plata, junio 2024-septiembre 2026.
4-Atraso cambiario: si contemplamos los últimos 28 meses, es decir, el período comprendido entre junio de 2024 y septiembre de 2026, es evidente el atraso que sufre la cotización del dólar con respecto a la inflación medida por el Gobierno. En el primer punto del período el valor dólar para exportación era de casi $1.000 (se componía de un 80% a precio dólar mayorista y un 20% dólar contado con liquidación, régimen derogado recién en abril de 2025), mientras que en septiembre de este año cerró en $1.517, es decir, un 51,8% de incremento en 28 meses (1,85% de promedio mensual).
Gráfico 1: incremento del dólar exportador junio 2024 a septiembre 2026. Fuente: elaboración propia.
Ahora bien, si se evalúa la inflación acumulada para dicho período según datos oficiales del INDEC da un 97%, esto dejando de lado el descreimiento generalizado de la fórmula de medición, ya que combustibles, tarifas, alimentos y otras variables han aumentado bastante más. Si tomamos ese dato como un parámetro certero, el desfasaje con el tipo de cambio es de un 45,6%, cifra con la cual el dólar hoy valdría $2.208, un monto considerablemente mayor que haría la diferencia en un sector que exporta el 90% de lo que produce pero que no es formador de precios, por lo cual se rige a valores de mercado y, con la conversión a moneda Nacional, debe cubrir todos los costos.
Gráfico 2: Inflación acumulada (INDEC) junio 2024 a septiembre 2026.
5-Retenciones: 1 al 9
6-Barreras no arancelarias: Uno de los principales mercados para la merluza que se procesa en Mar del Plata es Brasil. Debido a los factores que venimos analizando, el margen de ganancia se ubica apenas en 150/200 dólares por tonelada, en relación con los USD 3.600 FOB que se paga el producto terminado actualmente. Este margen del 5%/6% se alcanza en empresas que realizan toda la cadena de valor y puede incrementarse en el caso de empresa integradas (aquellas que poseen barco y planta), prácticamente se “empata” con el valor de venta para aquellos que compraban el pescado entero, lo enviaban a procesar a una primera planta y a congelar en otra, un esquema de negocio muy frecuente en el sector.
Como si fuera poco el riesgo de un margen de ganancia tan acotado, se le suma un factor preocupante que son las barreras no arancelarias, complicando el proceso de exportación. Históricamente el sector fue testigo de esto por parte de los países compradores, mediante niveles de pH inalcanzables o, en el caso de Brasil, controles muy estrictos en la presencia de parásitos. Estas barreras suelen usarse como estrategias de compensación de saldos en la balanza comercial.
Actualmente, para exportar pescado a Brasil se deben superar controles de parásitos muy estrictos en SENASA, que se realizan desmenuzando los filetes (esto produce el hallazgo de anisakis spp., un parásito que vive en las vísceras del pez y migra hacia el músculo cuando este muere) arrojando resultados negativos en el 30%/50% de los análisis y generando demoras en el despacho de cargas hacia el destino comercial, lo cual obliga a las empresas a; frenar la producción, superar capacidad de almacenamiento y tener que alquilar frío en otros establecimientos, recibir quejas de los compradores por la demora, entre otros problemas.
Este combo “explosivo” que aqueja a la Pesca queda expuesto en un indicador preocupante como es la caída interanual del 80% de exportaciones desde el Puerto de Mar del Plata para el período enero-septiembre (https://deproa.com.ar/el-ppuerto-de-mar-del-plata-perdio-el-80-de-su-movimiento-exportador/
7-Falta de apoyo político: un factor transversal y de importancia sustancial para la cadena de valor pesquera es la falta de apoyo por parte de las autoridades, la cual se explica por una combinación de desconocimiento y una cuota de desprecio hacia el sector. A nivel Nacional fue uno de los primeros enemigos elegidos por Javier Milei y su Gabinete, con un capítulo entero de la Ley Ómnibus dedicado a la desregulación de la actividad, que luego se fue implementando por goteo desde el Ministerio que encabeza Sturzenegger, con medidas como el incremento del Derecho Único de Extracción (DUE), la importación de buques usados, quita de subsidios en tarifas que impactan sobre el costo de elaboración, exclusión de rebajas impositivas y/o retenciones, entre otras.
Vale la pena destacar que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires tampoco colabora con la situación. Al favoritismo que muestra el Consejo Federal Pesquero a la hora de tomar medidas concretas como la ponderación superior de Puertos del Sur respecto al Puerto de Mar del Plata dentro del otorgamiento de nuevos permisos para operar sobre el calamar, se suma la falta de autoridad competente dentro del equipo del Gobernador Kicillof. La Provincia acumula 20 años sin Subsecretaría de Pesca, rango que sí le han dado a la cartera sus pares de Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego. Una mayor participación de la Provincia en las mesas de discusión permitiría a los operadores lograr alguna medida de mitigación de la crisis, acceder a mayor volumen de cuota social en otras pesquerías, etc.
La situación no dista de ser diferente dentro del Municipio, donde la Jefatura de Pesca es un oasis de recaudación dentro de Inspección General y el Intendente, a pesar de su peso político en el escenario Nacional, evita hacer referencia a la Pesca para no confrontar con la Libertad Avanza y demuestra una distancia brutal entre sus aspiraciones personales y los problemas reales de la ciudad.
Como podemos ver, todos los factores que inciden sobre el estado de situación de la pesca como matriz productiva se han combinado de manera negativa; suba de impuestos, incremento en costos de producción, caída de precios en el mercado exterior, ausencia de medidas de alivio por parte del Gobierno, falta de apoyo por parte del Municipio y la Provincia, entre otros. A pesar de estar presenciando una crisis sostenida que genera esta pérdida de competitividad en el sector, existen medidas a tomar de manera urgente para corregir algunas asimetrías que le devuelvan a la Pesca un nivel de actividad más saludable:
A-Disponibilidad del recurso: es menester que se promueva la consolidación de la captura de merluza hasta alcanzar el límite recomendado, dotar de más toneladas a las fábricas de la ciudad y facilitar el proceso de exportación para que ingresen divisas genuinas y las fuentes de trabajo se sostengan.
Según la resolución 16/2025 del Consejo Federal Pesquero definió la Captura Máxima Permisible (CMP) para la merluza hubbsi durante 2026, tanto para el stock sur como el stock norte. Si se relaciona este dato con los desembarques totales de la especie desde el 1 de enero hasta el 6 de octubre se obtiene la siguiente tabla:
| STOCK | CMP | DESEMBARQUES | DISPONIBLE | % |
| Sur 41° S | 370.000 Ton | 233.518 Ton | 136.482 Ton | 36,88 % |
| Norte 41° S | 28.700 Ton | 14.969 Ton | 13.731 Ton | 47,84% |
Tabla 3: CMP merluza hubbsi vs desembarques acumulados. Fuente: elaboración propia.
La tabla demuestra que, transcurridos poco más de ¾ del año, aún continúa disponible el 37% del stock sur y el 48% del stock norte de merluza de acuerdo al valor CMP. A su vez, resulta interesante mencionar que del total desembarcado del stock sur de merluza el 60% fue descargado en el Puerto de nuestra ciudad y lo propio sucedió con el 98% del stock norte.
Esto quiere decir que, en caso de alcanzar los niveles de Captura Máxima Permisible de cada stock podrían llegar de aquí a fin de año al Puerto de Mar del Plata la siguiente cantidad de materia prima:
| STOCK | DESEMBARQUES POTENCIALES |
| Stock Sur 41°S | 81.889 Toneladas |
| Stock Norte 41°S | 13.456 Toneladas |
| TOTAL | 95.345 Toneladas |
Tabla 4: Desembarques potenciales en Mar del Plata si se alcanza la CMP de merluza hubbsi. Fuente: elaboración propia.
Para dimensionar el alcance, esa cantidad de pescado podría traducirse en 45.700 toneladas de filet corte común, los cuales equivalen a 1900 contenedores de exportación (aproximadamente 165 millones de dólares). Para hacer posible esto deben hallarse incentivos que permitan a la flota ir en busca del recurso, como por ejemplo subsidiar temporalmente el combustible, eximir de tasas y promover un proceso de desburocratización de la parte administrativa.
B-Jerarquización de la Pesca a nivel Provincial: aspecto fundamental como gesto de valorización de la cartera en la consideración del Ejecutivo Provincial. Debe ir acompañado de la designación de funcionarios con profundo conocimiento en la materia (ya sea desde el punto de vista técnico, empresarial /o gremial.) La Pesca Bonaerense debe recuperar fuerza en la mesa de decisiones del CFP, donde viene perdiendo terreno en forma sistemática hace años, ante los representantes de las provincias patagónicas que aprovechan todas las oportunidades que se presentan para desarrollar la actividad.
C-Exención de retenciones: es crucial que se suspendan en forma inmediata los aranceles a la exportación pesquera, fundamentalmente para los productos elaborados en tierra, los cuales explican la mayor parte de los puestos de trabajo que posee el sector (se estima que se requiere un mínimo de 7 operarios por cada marinero a bordo para llevar a cabo el procesamiento). En un sector que, insistimos, exporta el 90% del total producido y arrastra un atraso del tipo de cambio cercano al 50%, eximir de este arancel permitiría corregir una parte de ese desfasaje. La corrección directa del tipo de cambio no es una buena opción ya que la devaluación hace que el ajuste recaiga sobre la espalda de quienes invierten y de los trabajadores, por un traslado casi inmediato del incremento del dólar a los precios de combustible y servicios.
D-Celeridad en la devolución del IVA: otra variable que profundiza el desastre son las demoras en el recupero de IVA facturado en compra de bienes, insumos y servicios vinculados a la exportación pesquera. Por un lado el atraso supera los 8 meses en algunos casos y, por otro, los márgenes del negocio se han acotado tanto que el % de recupero incide de manera negativa afectando la liquidez de las empresas, que quedan al descubierto y no pueden continuar produciendo aquello que tienen vendido. En primer lugar es importante que se cumpla el plazo previsto por ARCA de 15 días hábiles para ejecutar el recupero. En segundo lugar, si no se cumple debe existir una compensación según ICL/IPC y, por último, debe garantizarse que sea mediante devolución y no mediante compensación o transferencia a terceros, que en vez de poner el dinero a disposición de las empresas emite certificados de crédito canjeables por otras obligaciones impositivas.
E-Organismos de control proactivos: El Estado debe entender en su conjunto que los Organismos de control deben oficiar como aliados estratégicos de los sectores productivos, para ello es necesario designar funcionarios con conocimiento de causa e impulsar un proceso de desburocratización. Esto no significa hacer menos controles y tampoco flexibilizar las exigencias que cada usuario debe cumplir, en términos impositivos, de calidad, inocuidad, seguridad e higiene. Un Estado integrado y con plena colaboración entre Nación-Provincia-Municipios puede traducirse en el vector fundamental que necesita el sector privado para desarrollarse y generar empleo.
F-Acceso al crédito: Algunos de los problemas que desarrollamos a lo largo del informe se verían resueltos, o al menos minimizados, con acceso al crédito para cuestiones como la adquisición de combustible a precio competitivo o la financiación de producciones para exportar, con las órdenes de compra como garantía. Para que ello sea posible debe invertirse la visión del actual Gobierno, desde la recesión económica a la promoción de un Modelo de industrialización por sustitución de importaciones, desde la especulación financiera como receta de gestión al impulso a los sectores productivos como motores de cambio. Allí es fundamental el rumbo que se le dé al Banco Nación, poniendo a disposición de las empresas recursos genuinos a tasas de interés cercanas a los índices de inflación que da a conocer el mismo Gobierno.
En síntesis, la situación actual es severamente dura y compleja, no así imposible de resolver. Sin abusar de la resiliencia que caracteriza a empresarios y trabajadores del sector, resulta fundamental tomar cartas en el asunto de manera urgente. Garantizar el acceso al recurso, jerarquizar el sector, eximir de retenciones, aplicar en tiempo y forma el recupero de IVA, sintonizar Organismos de control con las necesidades del sector y facilitar el acceso crédito, son algunas de las medidas que surgen como variables de alivio y mitigación, cerrando con una premisa que creemos debe ser la búsqueda permanente del proceso: “tanto MERCADO como sea posible y tanto ESTADO como sea necesario.”