La autoridad pesquera abrió un sector acotado de la Subárea 12 Oeste tras verificar bajos niveles de captura incidental de merluza. En contrapartida, la Subárea 11 seguirá cerrada y el INIDEP deberá diseñar una nueva prospección en las subáreas 7 y 9 para intentar encontrar concentraciones comerciales de langostino.
La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera autorizó la apertura comercial del sector norte de la Subárea 12 Oeste, dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza, a partir de las 00:00 de este martes 28 de julio.
La decisión se tomó luego de analizar los resultados de la prospección realizada entre el 24 y el 26 de julio, con información obtenida por observadores a bordo y evaluada por técnicos del INIDEP. Los datos mostraron una baja incidencia de langostino juvenil y una relación merluza/langostino promedio de 0,14, por debajo del límite de 0,20 establecido para habilitar la actividad.
Durante la campaña, la captura por unidad de esfuerzo de merluza fue de 315 kilos por hora, mientras que la captura diaria promedio de esa especie alcanzó los 1.771 kilos por buque. Estos indicadores permitieron autorizar la pesca únicamente en un sector reducido del área prospectada, manteniendo el resto bajo resguardo.
La habilitación representa un alivio para la flota marisquera, que desde hace más de diez días viene enfrentando una disminución en los rendimientos, una mayor presencia de merluza acompañante y ejemplares de langostino de menor talla y valor comercial.
Según coinciden varios capitanes consultados por el sector, las mejores concentraciones habrían migrado hacia el sudeste y noroeste, desplazándose hacia sectores actualmente vedados. Esto obligó a concentrar la operatoria en áreas cada vez más reducidas y con menor productividad.
El nuevo cuadro habilitado, de aproximadamente 2,5 por 2,4 millas náuticas, podría ofrecer una alternativa inmediata para más de un centenar de buques. Sin embargo, su reducida superficie hace prever una rápida concentración de embarcaciones, por lo que será clave mantener una estricta coordinación operativa y respetar las medidas de seguridad durante las maniobras de pesca.

En contraste, la Dirección Nacional resolvió mantener cerrada la Subárea 11, siguiendo la recomendación técnica del INIDEP.
Los resultados de la prospección evidenciaron un 28,86% de langostinos de categoría L4 y menores, superando ampliamente el máximo permitido del 20%. Además, la relación merluza/langostino alcanzó el límite de tolerancia de 0,20, con algunos lances que llegaron a 0,43, mientras que el 64% de la merluza capturada correspondió a ejemplares juveniles.
A ello se sumó la ausencia de concentraciones comerciales que justificaran continuar la prospección, por lo que los buques congeladores que participaron de la evaluación deberán abandonar el área y continuar operando únicamente en las zonas habilitadas.
En paralelo, la Dirección Nacional solicitó al INIDEP la elaboración de un plan técnico para prospectar las subáreas 7 y 9, con el objetivo de determinar si existen concentraciones de langostino aptas para la pesca comercial sin comprometer la conservación del recurso ni incrementar la captura incidental de merluza.
La Subárea 7 comprende el espacio entre los paralelos 43° y 44° Sur y los meridianos 62° y 63° Oeste, mientras que la Subárea 9 se ubica entre esos mismos paralelos y los meridianos 60° y 61° Oeste.
El organismo científico deberá definir la distribución de los lances, el esfuerzo pesquero y la asignación de observadores a bordo para iniciar las tareas de prospección el 29 de julio.
Con este nuevo esquema, la zafra de langostino entra en una etapa de transición: la Subárea 12 Oeste suma un nuevo espacio de trabajo bajo estricto monitoreo científico, la Subárea 11 permanece cerrada por razones biológicas y las expectativas de la flota se concentran ahora en los resultados que puedan arrojar las próximas prospecciones en las subáreas 7 y 9, donde muchos esperan encontrar el volumen y la calidad necesarios para sostener el ritmo de la temporada.