A pocos días de Semana Santa, el sector pesquero atraviesa uno de sus momentos más críticos. Armadores de la flota costera y fresquera advirtieron que la actividad se volvió “inviable” por el aumento del combustible y la falta de respuestas oficiales, y anticiparon que muchos barcos no podrán salir a operar.
Por Pablo Fernandez
La advertencia fue realizada por la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCyF), que en una Asamblea Extraordinaria calificó la situación como “terminal” y responsabilizó al Gobierno nacional por la ausencia de medidas para sostener la actividad.
“Están dejando morir a la pesca. Hoy salir a trabajar es fundirse”, señalaron desde la entidad, al tiempo que remarcaron que los costos operativos —especialmente el gasoil— superan ampliamente cualquier margen de rentabilidad.

La crisis golpea de lleno a Mar del Plata, principal puerto pesquero del país y eje de la flota fresquera. Según los armadores, la combinación de combustible en alza, presión impositiva y costos portuarios hace imposible sostener la actividad.
“El Estado mira para otro lado mientras se destruyen miles de puestos de trabajo”, advirtieron, en referencia al impacto social que ya comienza a sentirse en toda la cadena productiva.
Uno de los datos más contundentes expuestos por el sector refleja el deterioro estructural de la actividad: mientras en 2010 un kilo de corvina permitía comprar 1,44 litros de gasoil, hoy apenas alcanza para 0,69 litros, lo que evidencia una fuerte pérdida del poder de compra del producto frente a los insumos.
Frente a este escenario, la AEPCyF reclamó la declaración inmediata de la emergencia pesquera y una batería de medidas para evitar el colapso:
Además, cuestionaron tanto al Gobierno nacional como a las autoridades de la Provincia de Buenos Aires y del municipio por la falta de respuestas y la carga impositiva.
“No hay más margen. Si no hay respuestas ya, la flota se para”, remarcaron.
En este contexto de creciente tensión, la entidad confirmó una movilización para el miércoles 1 de abril a las 11 horas en el puerto marplatense, que buscará visibilizar la gravedad de la crisis.
La protesta se da en un momento clave del calendario comercial, donde el consumo de pescado suele incrementarse por las celebraciones religiosas, lo que agrava aún más el impacto de una eventual paralización.
“Sin medidas urgentes, no hay futuro para la pesca fresquera”, concluyeron desde la asociación, dejando en claro que el conflicto podría escalar en los próximos días si no aparecen respuestas concretas.