Con el objetivo de optimizar la logística portuaria y reforzar la seguridad vial, el Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata anunció cambios significativos en la circulación del transporte público dentro del puerto.
Desde esta semana, las 21 líneas de colectivos urbanos que ingresaban y salían por el sector ubicado frente a las Terminales 2 y 3 del puerto ya no podrán hacerlo. Los nuevos recorridos deberán ajustarse para utilizar el acceso que desemboca en Ortiz de Zárate, en línea con un proceso de reorganización impulsado por el Consorcio.
La medida busca comenzar a aplicarse antes del próximo fin de semana largo, aunque podría implementarse de manera gradual. En paralelo, se están realizando obras de señalización y mejoras viales dentro del área portuaria para ordenar la circulación y minimizar riesgos.
Uno de los cambios más relevantes incluye la prohibición de girar a la izquierda desde el norte para ingresar a las terminales, donde ya se instalaron separadores plásticos para dividir los sentidos de circulación y evitar maniobras peligrosas.
El presidente del Consorcio Portuario, Marcos Gutiérrez, elevó a mediados del mes pasado un pedido formal al intendente Guillermo Montenegro para que el municipio interceda y reorganice el transporte público en la zona portuaria. En su nota, solicitó que se evite el ingreso de colectivos al interior del puerto, donde actualmente realizan paradas, descansos de choferes e incluso tienen cabeceras de recorrido.
El Consorcio asignó una parcela específica para el estacionamiento de unidades, aunque advirtieron que no se está utilizando de manera adecuada, y que el constante flujo de colectivos —sumado a maniobras imprudentes— representa una amenaza para el normal funcionamiento del puerto y la seguridad general.
En el mismo escrito, Gutiérrez propuso que se evalúe la eliminación de las cabeceras dentro del puerto, así como también la restricción total del ingreso de unidades que no estén vinculadas a la operatoria portuaria.
Las autoridades del Consorcio señalaron que estas decisiones están motivadas por la necesidad de garantizar un entorno operativo más eficiente y competitivo, y al mismo tiempo reducir riesgos tanto para los trabajadores del puerto como para los usuarios del transporte público.
Un estudio reciente realizado por el propio Consorcio reveló que la mayoría de los pasajeros que utilizan los colectivos en la zona portuaria pertenecen a instituciones educativas como la UTN y la Escuela Nacional de Pesca. Este dato refuerza la importancia de ofrecer zonas seguras para el ascenso y descenso de pasajeros, fuera del radio de circulación de vehículos pesados.
Actualmente, dentro del puerto circulan más de 1800 vehículos autorizados, muchos de ellos de gran porte —como camiones, semirremolques, grúas, autoelevadores y tractores— lo que hace incompatible la convivencia con el transporte público urbano y sus pasajeros.
Como parte de las medidas adoptadas, se están completando obras de demarcación horizontal, señalización vertical y colocación de delineadores de tránsito en los accesos a las Terminales 2 y 3. Estas acciones apuntan a mejorar la fluidez del tránsito y a prevenir incidentes en un área donde el movimiento de camiones portacontenedores es constante.
Desde el Consorcio afirmaron que esta etapa forma parte de un plan integral de rediseño que comenzó meses atrás con un relevamiento del flujo vehicular en todo el predio portuario. Como parte del proceso, se convocó a un especialista del CONICET, que junto con su equipo elaboró un diagnóstico interdisciplinario de seguridad vial, con propuestas concretas para resolver los conflictos detectados.
“La prioridad es lograr un tránsito más seguro y ordenado, y avanzar hacia un puerto más eficiente para el desarrollo del comercio exterior”, concluyeron desde la administración portuaria.
Fotos Diego Izquierdo