Flota tangonera: el SOMU insiste en el diálogo mientras empresas vuelven a presionar por una baja salarial

En un nuevo capítulo de la negociación por la flota congeladora tangonera, el gremio ratificó su voluntad de acuerdo y dejó en evidencia que, por segundo año consecutivo, el sector empresario impulsa una rebaja en los ingresos de los trabajadores. Trabajo pidió sostener el diálogo y convocó a una nueva audiencia para el 6 de mayo.


viernes, 24 abril de 2026

La discusión por el futuro laboral y operativo de la flota congeladora tangonera volvió a escena este 23 de abril, en una audiencia virtual encabezada por la Secretaría de Conciliación   Ministerio de Capital Humano . Allí, representantes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y de las cámaras empresarias CAPECA, CAPIP y CEPA retomaron un intercambio marcado por tensiones de fondo: la continuidad del trabajo embarcado y el intento empresario de redefinir los valores de producción.

El encuentro, conducido por el secretario de Conciliación Pablo Crebay, reunió a dirigentes sindicales encabezados por Raúl Durdos junto a referentes de distintas seccionales, y a representantes de las principales cámaras del sector pesquero.

Empresas insisten con modificar valores y ajustar ingresos

Durante la audiencia, el sector empresario volvió a poner sobre la mesa una propuesta que gira en torno a la modificación de la tabla de valores por tonelada de langostino, un esquema que en la práctica implica una reducción de los ingresos de los trabajadores embarcados.

Se trata de un planteo que no es nuevo: según expuso el gremio, las cámaras vienen insistiendo en este tipo de ajustes desde el año pasado, configurando así un escenario reiterado en el que, frente a la crisis del sector, la variable de ajuste vuelve a ser el salario.

El SOMU: diálogo abierto y buques trabajando

Desde el sindicato dejaron una posición clara: existe plena voluntad de diálogo, pero no habrá aceptación de propuestas que impliquen una caída en los ingresos.

El SOMU remarcó que viene sosteniendo reuniones desde enero —tanto virtuales como presenciales— con las cámaras empresarias, en un intento de acercar posiciones. Sin embargo, todas las alternativas presentadas por la organización fueron rechazadas por el sector empresario bajo el argumento de resultar “insuficientes”.

Al mismo tiempo, el gremio dejó asentado un punto clave en el expediente: no hay medidas de fuerza en curso y los trabajadores están en condiciones de embarcar. Esta definición busca despejar cualquier intento de responsabilizar al sector laboral por la situación operativa de la flota.

En esa línea, también exigieron el cumplimiento del artículo 78 de la Ley de Contrato de Trabajo, que obliga a garantizar la efectiva dación de tareas.

Un conflicto dentro del canal institucional

Otro elemento relevante fue el planteo sindical respecto a la falta de traslado formal de la presentación empresaria realizada en febrero. El SOMU señaló que desconocía oficialmente ese documento y solicitó acceso al mismo dentro de los plazos legales, marcando así irregularidades en el procedimiento administrativo.

A pesar de estas diferencias, desde el Ministerio instaron a ambas partes a sostener el diálogo en un marco de paz social y a redoblar esfuerzos para alcanzar una salida consensuada.

Trasfondo: crisis, costos y disputa por quién absorbe el impacto

El conflicto expone una tensión estructural: mientras las empresas argumentan problemas de rentabilidad y buscan reconfigurar costos operativos, el gremio advierte que no aceptará que la solución pase por reducir salarios.

Desde la conducción del SOMU, Raúl Durdos llamó a sostener la unidad del sector trabajador y a defender los ingresos en un contexto económico complejo, atravesado por el impacto de las políticas nacionales sobre el poder adquisitivo.

Nueva audiencia y negociación abierta

La audiencia concluyó con una definición concreta: las partes volverán a reunirse el próximo 6 de mayo a las 10:00 en una nueva instancia virtual.

Ese encuentro aparece ahora como un punto clave para una negociación que ya trasciende lo estrictamente paritario y se proyecta sobre el funcionamiento de toda la flota congeladora tangonera, el empleo embarcado y el equilibrio de una actividad estratégica para la pesca argentina.

Por lo pronto, el escenario sigue abierto, con un gremio que insiste en encontrar una salida negociada y un sector empresario que, por segundo año consecutivo, vuelve a plantear ajustes sobre el salario como eje de discusión.

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