- José Carambia (Moveré por Santa Cruz).
- Natalia Gadano (Moveré por Santa Cruz).
El oficialismo logró sancionar definitivamente el proyecto que destruye los derechos de los trabajadores. Por la mañana, un grupo de manifestantes fue reprimido en la zona del Obelisco.
Te mostramos uno por uno, cómo votaron los senadores
La reforma laboral obtuvo sanción definitiva en el Senado de la Nación Argentina y quedó a un paso de entrar en vigencia. Ahora, la norma será remitida al Poder Ejecutivo para su promulgación por parte del presidente Javier Milei y posterior publicación en el Boletín Oficial.
La Cámara Alta avaló las modificaciones introducidas previamente por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina —entre ellas, la eliminación del artículo 44 vinculado a las licencias por enfermedad— y aprobó el texto que amplía la jornada laboral hasta 12 horas y habilita un nuevo esquema de financiamiento de despidos con recursos de la ANSES, entre otros puntos centrales.
La sesión contó con asistencia perfecta de los 72 senadores. La iniciativa reunió 42 votos afirmativos, superando con holgura la mayoría simple requerida de 37 voluntades. El oficialismo, representado por La Libertad Avanza, aportó 21 votos propios y sumó el respaldo de bloques aliados como la Unión Cívica Radical y el Propuesta Republicana, además de legisladores provinciales.
En contra se pronunciaron 24 senadores del interbloque justicialista y representantes de fuerzas aliadas, mientras que se registraron dos abstenciones correspondientes a legisladores que responden al gobernador santacruceño Claudio Vidal.
A favor:
En contra:
Abstenciones:
Diversos sectores sindicales y políticos anticiparon que la norma será judicializada, por considerar que afecta derechos laborales adquiridos. En paralelo, el oficialismo defendió la medida como un paso necesario hacia la “modernización laboral” y la generación de empleo formal.
Con la sanción definitiva, el debate político se traslada ahora al terreno judicial y a la calle, donde distintos gremios ya anunciaron nuevas medidas de protesta.

El debate sobre el proyecto de Reforma Laboral que este vienes se tratará en el Senado de la Nación para convertirse en ley generó disturbios en las calles de Buenos Aires. Esta mañana, por orden del Gobierno Nacional que preside Javier Milei, la Policía reprimió a trabajadores desempleados y manifestantes de diferentes agrupaciones que cortaron las avenidas 9 de Julio y Corrientes a la altura del Obelisco en rechazo a la aprobación de la reforma y el cierre de Fate.
Entre las personas que protestaron hubo docentes, médicos del Garrahan y despedidos de Ilva, Lustramax, Georgalos y Fate. «Estamos haciendo corte sobre la 9 de julio y recién llegó la Infantería para reprimirnos. Así responde este gobierno ante los miles de despidos que hay en Argentina«, sostuvo Victor Ottoboni, trabajador despedido en la última semana de la empresa Fate.
En medio de la represión policial, los oficiales acorralaron a varios de los manifestantes y docentes presentes en la protesta. Con el correr de los minutos, la presencia policial se reforzó y se apostó en los puntos más calientes de la protesta, incluso con doble cordón para contener a los manifestantes, que circularon hacia el sentido sur, dejando la zona del Obelisco quede liberada.
Todo comenzó antes de las 8 de la mañana, cuando el operativo anti-piquetes dispuesto en el Gobierno empezó a presionar para evitar el avance de los manifestantes hacia la avenida Corrientes.