Ante los acontecimientos ocurridos el día viernes en la puerta de nuestro sindicato, nos vemos en la obligación de salir a comunicar lo siguiente: si bien nos parecía innecesario explicar lo sucedido en el cierre de las listas, ante las versiones falsas de estos —llamémoslos “oposición”—, quienes salen a victimizarse diciendo que los corrió la policía, denunciando represión, persecución y hostigamiento (si hay algo que no son, es perseguidos políticos y mucho menos reprimidos), queremos aclarar los hechos.
La versión original, o mejor dicho lo que realmente ocurrió, es que hubo un bloqueo en la puerta del edificio viejo, donde no se permitía salir a los miembros de la junta electoral, incluyendo abogados y empleados del sindicato. Todo esto se extendió hasta las 4 de la mañana, momento en el que la policía, actuando de oficio y al advertir que la situación se tornaba tensa y con posibilidad de un altercado entre bandos —oficialismo y oposición—, decidió desalojar a ambos grupos.
A unos los retiraron de la puerta, donde estaban bloqueando, hacia su agrupación, y a nosotros nos hicieron ingresar al interior de nuestro sindicato. La única diferencia fue que estos llamados opositores no cuidan a su gente y se negaban a retirarse, mientras que nosotros pregonamos y actuamos en consecuencia, protegiendo, cuidando y nunca exponiendo a nuestros compañeros. Tal es así que, cuando la policía se acercó hacia nosotros, nos pusimos al frente y obligamos a todos nuestros afiliados a ingresar al edificio para que no corrieran peligro alguno.
