Una de las estructuras más reconocibles del paisaje del Puerto de Mar del Plata comenzará a cambiar. El Consorcio Portuario Regional lanzó la licitación para avanzar con la demolición de la antigua galería de granos de los silos, ubicada sobre las secciones 12 y 13 del Espigón 3.
La obra cuenta con un presupuesto oficial de $3.823.012.066 más IVA y tendrá un plazo de ejecución de 210 días corridos. La apertura de sobres está prevista para el próximo 30 de octubre a las 11.
Aunque popularmente el sector es identificado simplemente como “los silos del puerto”, la intervención licitada comprende específicamente la extensa galería de hormigón armado vinculada históricamente con la operatoria cerealera y que permanece sin utilización desde hace casi dos décadas.
Se trata de una estructura de aproximadamente 370 metros de largo, 6 metros de ancho y 27 metros de altura, compuesta por torres, escaleras, losas, vigas, tabiques y columnas.
El deterioro acumulado con el paso de los años provocó desprendimientos que obligaron al Consorcio a realizar periódicamente trabajos de mantenimiento y prevención para evitar riesgos sobre trabajadores, camiones, grúas y equipos que circulan por el sector.
La demolición permitirá terminar con esa situación y, al mismo tiempo, recuperar una importante superficie del frente de amarre del Espigón 3.
El proyecto también contempla la generación de calles de circulación para los muelles, con el objetivo de mejorar los movimientos internos y facilitar la operatoria.
La intención es que los trabajos puedan desarrollarse principalmente entre fines de 2026 y comienzos de 2027, aprovechando un período en el que disminuye la cantidad de buques que habitualmente operan sobre ese sector.
La magnitud de la intervención no pasa únicamente por los más de $3.800 millones previstos. La desaparición de una estructura de 370 metros que durante décadas formó parte del paisaje portuario implicará también una transformación visible del Espigón 3.
El objetivo del Consorcio es que el espacio recuperado deje de representar un costo permanente asociado a una infraestructura deteriorada y pase a convertirse en superficie disponible para mejorar la operatoria y facilitar nuevas inversiones.
Después de casi veinte años sin cumplir la función para la que fue construida, parte de la infraestructura que los marplatenses reconocen como los históricos silos del puerto comienza así a transitar su etapa final.
Su demolición abrirá una nueva configuración para uno de los sectores más importantes del puerto, con mayor seguridad, mejores condiciones de circulación y nuevas posibilidades para el aprovechamiento del frente de amarre.