La pesquería argentina de langostino en aguas nacionales mostrará en Vigo el recorrido que permite llevar el producto certificado desde el mar hasta las góndolas europeas. Iberconsa Argentina, INIDEP y La Sirena participarán de una actividad organizada en el espacio del Marine Stewardship Council (MSC), donde la sostenibilidad, la trazabilidad y las oportunidades comerciales estarán en el centro de la presentación.
El langostino argentino (Pleoticus muelleri) tendrá un espacio propio dentro de Conxemar 2026, con una presentación destinada a mostrar cómo la certificación ambiental obtenida por la pesquería comienza a trasladarse concretamente al mercado minorista europeo.
La actividad se realizará este miércoles 7 de octubre, de 13:30 a 14, en el stand 3D47 del Marine Stewardship Council (MSC), dentro del predio ferial IFEVI de Vigo.
Participarán Iberconsa Argentina, como representante de la pesquería certificada; el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), por el respaldo científico generado alrededor del recurso; y La Sirena, señalada por MSC como la primera distribuidora española que incorporó a su oferta langostino argentino identificado con el Sello Azul.
La presentación estará acompañada por una degustación dirigida a profesionales de la industria, con producto aportado por Iberconsa.
Uno de los aspectos destacados de la presentación será precisamente mostrar que la certificación ya trascendió la instancia formal para alcanzar al consumidor.
La Sirena incorporó a su catálogo distintas presentaciones certificadas, entre ellas colas peladas de gambón austral en bolsas de 425 gramos y gambón crudo mediano en cajas de 800 gramos.
Detrás del sello que finalmente aparece en el envase existe un sistema de seguimiento que debe garantizar el origen y mantener la condición del producto a través de los diferentes eslabones comerciales.
Para los exportadores argentinos, contar con esa identificación puede transformarse en una herramienta para diferenciar el langostino frente a compradores europeos que incorporan criterios ambientales y de sostenibilidad dentro de sus políticas de abastecimiento.
Sin embargo, la certificación por sí sola no garantiza una mayor participación comercial. El crecimiento dependerá también de la demanda, las condiciones de cada operación y de la posibilidad de sostener un abastecimiento regular que responda a las exigencias de los clientes.
La pesquería de langostino argentino capturado mediante arrastre de fondo en aguas de jurisdicción federal obtuvo la certificación MSC el 11 de febrero de 2026.
El certificado MSC-F-31675, otorgado luego de una evaluación independiente realizada por la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), tiene prevista su vigencia hasta el 10 de febrero de 2031.
Al anunciarse la certificación, MSC informó que el grupo alcanzado estaba conformado por 34 empresas.
Esto no significa que cualquier captura de langostino realizada en aguas nacionales pueda comercializarse automáticamente bajo el Sello Azul. El reconocimiento comprende las operaciones incluidas dentro de la unidad evaluada y a los integrantes habilitados para utilizar el certificado.
Por otra parte, la certificación obtenida por la pesquería costera de Chubut en marzo de 2025 corresponde a una unidad de evaluación diferente, con su propio alcance y condiciones.
El reconocimiento obtenido en aguas federales tuvo detrás un proceso de trabajo científico y sectorial desarrollado durante más de una década.
La información generada por el INIDEP sobre el langostino y la evolución de su explotación aportó elementos para determinar la situación del recurso y analizar las herramientas utilizadas para su administración.
El estándar de MSC contempla tres grandes aspectos: la condición de la población explotada, los impactos que genera la actividad sobre el ecosistema y la existencia de un sistema de gestión capaz de responder ante cambios o problemas detectados.
Obtener la certificación tampoco representa el final del proceso. Durante sus cinco años de vigencia, la pesquería queda sometida a auditorías periódicas y al cumplimiento de las condiciones establecidas durante la evaluación.
La continuidad del certificado depende de mantener esos requisitos. Eventuales incumplimientos pueden derivar incluso en su suspensión.
Otro componente central es la denominada Cadena de Custodia.
Para que el producto llegue al mercado identificado con el Sello Azul no alcanza únicamente con que la pesquería esté certificada. Los operadores involucrados deben garantizar que el langostino mantenga su identidad a medida que atraviesa las distintas etapas de procesamiento y comercialización.
El sistema exige separar correctamente los productos certificados de aquellos que no poseen esa condición y conservar documentación que permita seguir el recorrido de cada lote.
Compras, ventas, movimientos de producto y volúmenes procesados forman así parte de una trazabilidad que debe acompañar al langostino hasta su llegada al mercado.
La actividad prevista en Vigo reunirá en un mismo espacio captura, investigación científica y comercialización, permitiendo mostrar el camino recorrido por el producto desde la pesquería argentina hasta una cadena minorista española.
La presencia de La Sirena aporta además un elemento concreto: el langostino certificado argentino ya llegó a las góndolas españolas con productos identificados para el consumidor final.
En un mercado europeo donde la sostenibilidad y la trazabilidad adquieren cada vez mayor peso dentro de las decisiones de compra, ese antecedente abre una oportunidad para agregar diferenciación al producto argentino.
Conxemar 2026, que se desarrolla del 6 al 8 de octubre en Vigo, será una nueva vidriera para avanzar en ese posicionamiento. El próximo desafío será transformar la certificación y la presencia inicial en el comercio español en una participación más amplia y sostenida para el langostino argentino dentro del mercado europeo.