Declaran en crisis a la obra social del SOIP y exigen un plan urgente para garantizar prestaciones

La Superintendencia de Servicios de Salud resolvió declarar en situación de crisis a la Obra Social del Personal de la Industria del Pescado de Mar del Plata, en una medida que encendió alarmas en el sector pesquero y sanitario. La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 555/2026, publicada en el Boletín Oficial el 1 de abril.


lunes, 6 abril de 2026

La disposición se enmarca en lo establecido por el Decreto 1400/2001, que regula los procedimientos para obras sociales con dificultades económicas, financieras y prestacionales. Según el análisis técnico del organismo, la entidad presenta un nivel de criticidad superior a los parámetros permitidos, lo que motivó su inclusión dentro del régimen de crisis.

Irregularidades y deterioro financiero

El diagnóstico oficial detectó incumplimientos en múltiples áreas clave: desde aspectos contables y financieros hasta deficiencias en la documentación prestacional y en la atención a los afiliados. Entre las falencias señaladas se encuentran la falta de presentación de balances, presupuestos y registros de prestaciones médicas, además de debilidades en los indicadores económicos y en la capacidad de repago.

Estos elementos configuran un cuadro de deterioro estructural que compromete el funcionamiento de la obra social y su capacidad para sostener las prestaciones médicas.

Plazo crítico y supervisión estatal

Ante este escenario, el organismo nacional intimó a la entidad a presentar un Plan de Contingencia en un plazo máximo de 15 días. El mismo deberá incluir medidas concretas, metas trimestrales y un esquema de recuperación que permita revertir la situación actual.

El proceso quedará bajo la órbita del Comité de Evaluación y Seguimiento de Crisis, que tendrá a su cargo el control de las acciones implementadas y la evolución del organismo.

Preocupación en el sector pesquero

La situación genera fuerte preocupación en Mar del Plata, donde la obra social nuclea a trabajadores de una de las principales actividades económicas de la ciudad. Referentes sindicales ya habían advertido sobre el delicado estado financiero de la entidad, afectada por bajos niveles de aportes y una alta demanda de prestaciones de alto costo.

El impacto no solo alcanza a los afiliados, sino también a prestadores y clínicas vinculadas, que dependen del normal funcionamiento del sistema para garantizar la atención.

Un sistema bajo presión

La medida se inscribe dentro de un proceso más amplio de revisión del sistema de obras sociales, donde varias entidades fueron incorporadas recientemente al régimen de crisis. El objetivo oficial es ordenar su funcionamiento, asegurar la continuidad de la cobertura y evitar interrupciones en la atención de los beneficiarios.

En este contexto, el futuro de la obra social del pescado queda atado a la efectividad del plan que presente en las próximas semanas. De no lograr revertir su situación, podría avanzar un proceso más profundo de intervención o reestructuración, con consecuencias directas sobre miles de trabajadores y sus familias.

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