Botaron el pesquero Kim G: una nueva construcción naval argentina con destino a Rawson


viernes, 9 octubre de 2026

El Astillero De Angelis concretó en Mar del Plata la botadura de la embarcación perteneciente a Twelling S.A. El proyecto contó con la participación de Punto Técnico y SPI Astilleros, tres empresas nacionales que aportaron distintas capacidades para llevar adelante la construcción y puesta a flote del buque.

La industria naval marplatense sumó una nueva embarcación con la botadura del pesquero Kim G, construido por el Astillero De Angelis para la firma armadora Twelling S.A.. El buque, destinado a operar desde el puerto de Rawson, en Chubut, completó una de las etapas más importantes de su proceso constructivo.

La unidad corresponde a la Construcción N.º 8 del astillero, una empresa familiar con más de cinco décadas de trayectoria en el sector naval argentino.

Un proyecto que integró distintas especialidades

La construcción del Kim G reunió a tres firmas vinculadas a la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN), cada una con responsabilidades específicas.

El Astillero De Angelis tuvo a su cargo el diseño y la construcción de la embarcación, mientras que Punto Técnico participó en el desarrollo de los sistemas de energía y potencia necesarios para su funcionamiento.

Por su parte, SPI Astilleros aportó su infraestructura y sistema de elevación para concretar la maniobra de puesta a flote, una operación que requiere planificación y precisión técnica.

La articulación permitió aprovechar recursos e instalaciones especializadas, poniendo de manifiesto la capacidad de cooperación entre empresas nacionales.

Una nueva unidad para la flota pesquera patagónica

El Kim G fue concebido para desarrollar tareas de pesca costera desde Rawson, uno de los principales puertos pesqueros de Chubut.

Su construcción contempló las exigencias propias de la navegación y las operaciones en el Mar Argentino, incluyendo tratamientos protectores del casco para mejorar su resistencia frente a las condiciones del ambiente marino.

Tras la botadura, el proyecto ingresa en una etapa de alistamiento y verificaciones técnicas, previas a su entrega e incorporación efectiva a la actividad. Por el momento, no se informó una fecha definitiva para el comienzo de sus operaciones.

Trabajo argentino detrás de cada embarcación

La concreción de este proyecto también representa actividad para una cadena productiva que involucra mano de obra especializada, talleres, proveedores de equipamiento y servicios técnicos.

Desde ABIN destacaron la participación conjunta de las empresas y el aporte de los trabajadores que intervinieron en las diferentes etapas de la obra.

La botadura del Kim G constituye así un nuevo avance para la construcción naval nacional y reafirma el vínculo productivo entre los astilleros de Mar del Plata y la flota pesquera que desarrolla sus actividades en la Patagonia.

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