Puerto Deseado sumará una planta de USD 5,5 millones para transformar residuos pesqueros en productos de exportación


domingo, 27 septiembre de 2026

Grupo Veraz proyecta instalar una nueva unidad industrial con capacidad para procesar 100 toneladas diarias de subproductos de merluza y langostino. La iniciativa prevé una inversión de USD 5,5 millones, la creación de unos 70 puestos de trabajo directos y el aprovechamiento de alrededor de 9.000 toneladas anuales de residuos generados por otras empresas de la localidad.

Puerto Deseado podría incorporar una nueva actividad industrial vinculada directamente con el aprovechamiento integral de los recursos pesqueros. Grupo Veraz anunció una inversión de USD 5,5 millones para montar una planta destinada a procesar residuos de merluza y langostino, convirtiendo materiales que actualmente representan un problema de disposición en productos con valor comercial y posibilidades de exportación.

El proyecto fue presentado por Pablo Otegui, directivo de Pesquera Veraz y Explotación Pesquera de la Patagonia S.A. (Pespasa), durante una reunión mantenida en Buenos Aires con el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, y la ministra de Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci.

La instalación se proyecta dentro del predio industrial que Pespasa posee en Puerto Deseado y tendrá una capacidad de procesamiento estimada en 100 toneladas por día.

De los residuos pesqueros a tres nuevos productos

La materia prima estará compuesta por partes provenientes del procesamiento de pescado que habitualmente no llegan al mercado para consumo humano: cabezas, colas, espinazos y vísceras de merluza, además de cabezas y cáscaras de langostino.

Mediante su procesamiento industrial se prevé obtener tres productos principales: harina de pescado premium, aceite de pescado de alta pureza y concentrado hidrolizado.

Este último tiene aplicaciones, entre otros sectores, en la elaboración de alimentos para mascotas y como insumo para bioestimulantes destinados a la actividad agrícola.

De concretarse en los términos anunciados, la iniciativa permitiría incorporar una nueva etapa de industrialización a la cadena pesquera de Puerto Deseado, generando valor sobre materias primas que actualmente tienen escaso o nulo aprovechamiento comercial en la localidad.

Unas 15.500 toneladas que podrían dejar de terminar como residuo

Uno de los datos más significativos del proyecto aparece al observar el volumen de material disponible.

Actualmente, la planta de Pespasa genera aproximadamente 6.500 toneladas anuales de residuos pesqueros, que son derivados al sistema de enterramiento sanitario municipal.

A ese volumen podrían sumarse otras 9.000 toneladas por año generadas por distintas empresas pesqueras de Puerto Deseado, que la futura instalación estaría en condiciones de recibir.

En conjunto, se trata potencialmente de unas 15.500 toneladas anuales de subproductos pesqueros que podrían incorporarse a un circuito productivo en lugar de ser tratados como desechos.

La distancia también resulta determinante. Transportar este material hacia establecimientos especializados ubicados a más de 800 kilómetros implica elevados costos logísticos y, al mismo tiempo, problemas para conservar adecuadamente una materia prima altamente perecedera.

Procesarla en el mismo lugar donde se genera modifica esa ecuación.

Economía circular aplicada a la industria pesquera

La propuesta introduce además un componente ambiental relevante para Puerto Deseado.

El procesamiento local permitiría reducir el volumen de residuos destinados al enterramiento sanitario, al mismo tiempo que convertiría esos materiales en harina, aceite y concentrados capaces de incorporarse nuevamente a diferentes cadenas productivas.

La planta proyectada contará, según la información difundida, con sistemas para controlar los olores propios de este tipo de actividad, recuperar agua para su reutilización y disminuir la generación de efluentes líquidos.

Entre las tecnologías previstas aparecen sistemas de condensación de vahos y biofiltración, aspectos particularmente importantes para una instalación que procesará materia orgánica en volúmenes industriales.

La inversión proyecta 70 empleos directos

Otro de los puntos relevantes es su impacto laboral. La puesta en funcionamiento de la instalación demandaría alrededor de 70 trabajadores directos, entre personal técnico y operarios vinculados con el proceso productivo.

También podría generar movimiento adicional en actividades asociadas como transporte, logística, mantenimiento electromecánico, provisión de servicios y operatoria portuaria.

Para Puerto Deseado, el proyecto adquiere además importancia por la posibilidad de diversificar una estructura pesquera históricamente condicionada por los ciclos de las distintas temporadas.

Incorporar procesos industriales capaces de trabajar con subproductos generados por otras actividades pesqueras permitiría ampliar el aprovechamiento económico de cada tonelada descargada y procesada en tierra.

Producción destinada al mercado interno y la exportación

Una parte de los productos obtenidos tendrá como destino mercados internacionales, mientras que otra podría abastecer industrias argentinas vinculadas principalmente con la nutrición animal y el sector agrícola.

De esta forma, la iniciativa no solamente apunta a reducir un pasivo generado por la actividad pesquera, sino también a crear una nueva línea de producción exportable a partir de materia prima que hoy se descarta.

El proyecto se encuentra comprendido dentro de la Ley Provincial N.º 4011 del Sistema Provincial de Promoción y Desarrollo Industrial de Santa Cruz, que incluye a la actividad pesquera entre los sectores considerados prioritarios.

El Gobierno santacruceño informó que acompañará las gestiones y habilitaciones provinciales y nacionales necesarias para avanzar con la instalación.

Grupo Veraz posee más de siete décadas de actividad en el sector pesquero argentino y opera una flota propia de siete buques, además de establecimientos industriales en Rawson y Puerto Deseado.

La inversión anunciada abre ahora una posibilidad diferente para el complejo pesquero deseadense: que una parte de aquello que durante años terminó como residuo pueda convertirse en producción, empleo y exportaciones.

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