La Feria Internacional Portuaria (FIP 2026) cerró su primera edición en Mar del Plata con una convocatoria que terminó superando las expectativas iniciales. Más de 2.000 personas participaron de las dos jornadas desarrolladas en el Sheraton Hotel, convirtiendo al encuentro en un punto de reunión para buena parte del entramado marítimo, portuario y productivo.
El balance final informado por la organización contabilizó además la participación de más de 150 empresas e instituciones y alrededor de 30 expositores, junto con representantes provenientes de España, Italia, Países Bajos, Perú y Chile.
El número adquiere otra dimensión al compararlo con las previsiones realizadas antes de la feria. Durante su lanzamiento se había proyectado una asistencia superior a los 1.500 profesionales y ejecutivos, por lo que la convocatoria finalmente informada quedó por encima de aquella estimación inicial.
La FIP nació con la intención de reunir bajo un mismo ámbito actividades que habitualmente transitan por espacios diferentes pero que, en la práctica, forman parte de una misma cadena productiva.
Puertos, pesca, logística, industria naval, energía, tecnología, servicios y capacitación tuvieron presencia durante las jornadas.
La agenda abordó cuestiones relacionadas con infraestructura portuaria, energía y logística, sustentabilidad, economía azul, innovación y digitalización, modernización de la industria naval y capacitación de recursos humanos. Son precisamente los cuatro grandes ejes que la organización había establecido para esta primera edición.
Uno de los puntos destacados fue la discusión sobre el futuro ambiental de los puertos. La Prefectura Naval Argentina participó con especialistas de su Dirección de Protección Ambiental y presentó aspectos vinculados con la iniciativa Puertos Azules, además de disponer de un espacio institucional durante la feria.
La industria naval también contó con un ámbito específico para analizar su presente y los desafíos que enfrenta el sector, con participación de especialistas y representantes de la actividad marplatense.
La elección de Mar del Plata no resultó casual. La ciudad concentra en un mismo espacio una importante actividad pesquera, terminales portuarias, astilleros y talleres navales, plantas procesadoras, operadores logísticos y una extensa red de proveedores y servicios.
Ese entramado permitió que la FIP trascendiera el formato tradicional de una exposición para transformarse durante dos jornadas en un lugar de contacto entre empresas, organismos públicos, especialistas y potenciales socios comerciales.
El propio Concejo Deliberante de General Pueyrredon declaró al encuentro de interés y destacó su valor como ámbito de articulación entre el sistema portuario, los sectores productivos relacionados con el mar, la logística, la energía, la innovación tecnológica y la formación de recursos humanos.
Desde el Municipio también hubo presencia de la Oficina de Empleo y el área de Comercio Exterior, que acercaron herramientas y programas a las empresas participantes.
El secretario de Desarrollo Local, Inversiones e Integración Público Privado, Guillermo Volponi, consideró que albergar un encuentro de estas características permite exhibir las capacidades de Mar del Plata en materia portuaria, logística, naval y productiva y, al mismo tiempo, generar contactos capaces de derivar en nuevas oportunidades económicas y laborales.
La feria también permitió ampliar la discusión más allá del puerto marplatense.
Entre los paneles se abordó la relación entre puertos y desarrollo territorial, incluyendo políticas de transporte y conectividad. La Provincia de Buenos Aires, por ejemplo, presentó durante ese espacio las acciones desarrolladas en materia de transporte fluvial y movilidad en aguas bonaerenses.
En paralelo, conceptos como economía azul, sustentabilidad, digitalización y modernización de terminales atravesaron buena parte de la programación.
El objetivo es particularmente relevante para el sector pesquero: los puertos dejaron de ser únicamente lugares de descarga y transferencia de mercadería para convertirse en nodos donde confluyen trazabilidad, controles ambientales, logística, energía, tecnología y servicios.
Para Soledad Pérez Farías, presidenta de la Fundación Desarrollo Portuario Argentino, entidad organizadora del encuentro, la respuesta obtenida en esta primera edición mostró que existía una demanda concreta por contar con un espacio capaz de reunir a los principales protagonistas del sector.
Los números finales parecen acompañar esa lectura.
Más de 2.000 asistentes, representantes de cinco países, alrededor de 30 expositores y más de 150 empresas e instituciones conformaron el balance de una primera experiencia que buscó conectar sectores estrechamente relacionados pero que no siempre cuentan con ámbitos comunes de discusión y negocios.
Para Mar del Plata, además, la feria dejó otra señal: el puerto puede funcionar como articulador de un entramado mucho más amplio que la pesca, incorporando industria naval, logística, energía, innovación, formación profesional y servicios especializados.
La primera FIP cerró sus puertas, pero dejó instalado un desafío hacia adelante: convertir la convocatoria conseguida en vínculos comerciales, inversiones, proyectos y oportunidades concretas para el sector marítimo-portuario y productivo de la región.