Rawson es escenario de una nueva instancia de capacitación destinada a fortalecer el trabajo de los observadores a bordo que participan de la actividad de la flota langostinera de Chubut, una tarea que resulta fundamental para conocer qué ocurre durante las operaciones de pesca y disponer de información confiable para la administración del recurso.
Las Jornadas de Fortalecimiento Técnico del Programa de Observadores a Bordo de Chubut comenzaron en la capital provincial y se extenderán hasta el 25 de septiembre, con una agenda centrada en perfeccionar metodologías de muestreo, mejorar el registro de información biológica y avanzar en la estandarización de los datos recolectados en el mar.
La iniciativa es impulsada por el Centro de Desarrollo y Pesca Sustentable (CeDePesca) junto con la Secretaría de Pesca de Chubut, y cuenta con la participación de especialistas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET).
El trabajo de los observadores constituye una de las principales herramientas para obtener información directa sobre la actividad de los buques. Los registros realizados durante las operaciones permiten conocer no solamente las capturas de langostino (Pleoticus muelleri), sino también aspectos relacionados con la composición de las especies acompañantes y las eventuales interacciones de la pesquería con otros componentes del ecosistema.
Por ese motivo, una parte importante de las jornadas está dedicada al muestreo e identificación de fauna bentónica, además del seguimiento de las interacciones con mamíferos marinos.
Otro de los ejes pasa por mejorar la calidad y uniformidad de la información generada a bordo. La aplicación de criterios comunes resulta especialmente importante cuando los datos provenientes de numerosas mareas deben integrarse posteriormente para construir series de información y evaluar el comportamiento de la pesquería.
La capacitación forma parte del Plan de Trabajo adoptado en marzo de 2026 y tiene como objetivo reforzar el esquema de monitoreo aplicado sobre la flota costera chubutense.
El desafío trasciende el control cotidiano de la actividad. La disponibilidad de información verificable sobre capturas, fauna acompañante e interacción con el ecosistema constituye un componente relevante dentro de los procesos vinculados con las certificaciones de sustentabilidad y las exigencias ambientales de los mercados internacionales.
Para una pesquería fuertemente orientada hacia la exportación, sostener esos estándares tiene además una dimensión comercial: los compradores internacionales demandan cada vez mayor trazabilidad y evidencia sobre la forma en que se obtiene el producto.
La elección de Rawson como sede también está directamente relacionada con el peso que tiene el langostino para la economía provincial. El puerto capitalino concentra durante la temporada una intensa operatoria de la flota amarilla, con impacto sobre descargas, plantas procesadoras, transporte y numerosos servicios asociados.
En ese contexto, mejorar la capacidad técnica de quienes recopilan información directamente en los buques permite fortalecer el conocimiento de la pesquería desde el lugar donde se produce la captura.
La articulación entre la autoridad pesquera provincial, organismos científicos y organizaciones especializadas busca precisamente avanzar en esa dirección: obtener mejores datos para disponer de mejores herramientas de administración, en una pesquería que combina una enorme importancia económica para Chubut con la necesidad permanente de preservar el recurso y el ecosistema del que depende.