El Consejo Federal Pesquero aprobó una modificación clave para la pesquería de centolla al reducir de 130 a 120 milímetros el diámetro mínimo reglamentario de los anillos de escape utilizados en las trampas comerciales.
La medida, incorporada mediante la nueva Resolución CFP N° 13/2026, surge de los estudios realizados por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) durante las últimas temporadas y apunta a mejorar la selectividad de las trampas, incrementar la retención de ejemplares comerciales y reducir el impacto de la actividad sobre ejemplares no comerciales.
La decisión fue adoptada luego de analizar los resultados de las pruebas realizadas con anillos de 120 y 130 milímetros durante las temporadas 2023-2024, 2024-2025 y 2025-2026.
El Informe Técnico Oficial N° 23/2026 del INIDEP concluyó que ambos dispositivos contribuyen a disminuir la captura de ejemplares que no alcanzan la talla comercial, pero determinó que los anillos de 120 milímetros permiten una mayor retención de ejemplares comerciales y mejoran la eficiencia operativa de la flota.
Uno de los datos más relevantes del estudio es que el uso de anillos de 120 milímetros permitió obtener un 14% más de producto por día, mientras que también se registraron 27 días efectivos menos de pesca.
Para la administración de la pesquería, este último aspecto adquiere especial importancia porque implica una reducción del tiempo de permanencia de la flota en actividad y, potencialmente, del período de interacción de la pesquería con mamíferos marinos.
Junto con la modificación del diámetro de los anillos, el INIDEP recomendó incrementar de cuatro a seis las líneas de investigación por buque.
La propuesta contempla mantener, de manera intercalada, trampas con anillos de 120 y 130 milímetros y trampas sin anillos. El objetivo es preservar la continuidad de las series históricas de indicadores poblacionales y pesqueros, al mismo tiempo que se continúa evaluando el desempeño de los diferentes dispositivos.
La modificación fue incorporada al régimen de ordenamiento y administración establecido originalmente por la Resolución CFP N° 12/2018.
El proyecto de resolución fue aprobado por unanimidad y posteriormente firmado como Resolución CFP N° 13/2026.
La modificación de los dispositivos de escape se produce mientras el INIDEP prepara nuevas campañas de evaluación de la centolla en las Áreas Central y Sur.
El diseño presentado ante la Comisión de Análisis y Seguimiento de las Pesquerías de Crustáceos Bentónicos tiene como objetivo determinar la distribución espacial, la estructura de longitudes de caparazón, la abundancia relativa y el estado general de las diferentes fracciones que componen el stock de centolla.
También se busca generar un índice de abundancia relativa estandarizado que permita seguir la evolución interanual de la abundancia de la fracción comercial.
Para el Área Central, el inicio de la campaña está previsto para el 20 de septiembre, mientras que para el Área Sur se estableció como fecha de inicio el 5 de octubre.
Desde el INIDEP se solicitó la colaboración de las empresas para sostener un ritmo de cuatro lances diarios y se destacó la importancia de la participación de los actores del sector para coordinar la logística de las campañas.
Durante septiembre, además, el Instituto brindará capacitaciones sobre el diseño y los objetivos de las campañas, así como sobre el protocolo de actuación ante la presencia de ballenas y las buenas prácticas para la devolución al mar de ejemplares de talla no comercial.
La evaluación científica también incorpora objetivos vinculados con las prácticas de manejo a bordo y en planta.
Entre los objetivos secundarios se encuentra el registro de la selección de ejemplares tanto en cubierta como en planta y la devolución con vida de los ejemplares que no alcanzan la talla comercial.
La intención es avanzar en el desarrollo de un protocolo de buenas prácticas pesqueras que permita reducir la mortalidad de ejemplares no comerciales.
En este mismo marco, la firma Wanchese Argentina informó que comenzó a reemplazar determinadas líneas por otras de flotabilidad negativa, fabricadas con filamentos plásticos de mayor peso que el agua, con el propósito de reducir problemas asociados a la flotabilidad.
El INIDEP reiteró la necesidad de que estas líneas estén correctamente identificadas.
También se encuentra vigente el requerimiento de contar con trituradoras en los trancaniles, establecido por la Disposición SSPyA N° 204/2023. Durante la reunión, la Comisión consideró oportuno analizar la posibilidad de exceptuar de esta exigencia a los buques centolleros.
Otro de los puntos relevantes de la reunión fue el avance del futuro Plan de Manejo de la pesquería.
La Dirección de Planificación Pesquera informó que, en la próxima reunión de la Subcomisión Técnica, trabajará junto con el INIDEP sobre los borradores correspondientes a la sección de diagnóstico.
El objetivo será avanzar posteriormente en la definición de los objetivos y metas que todavía se encuentran pendientes.
La Comisión también tomó conocimiento de la evolución de los desembarques de la temporada 2025-2026 hasta el 28 de agosto y de los datos correspondientes al comercio exterior de centolla.
En paralelo con los cambios regulatorios, el CFP recibió dos nuevos recursos de reconsideración vinculados con proyectos pesqueros de centolla.
Por un lado, Bentónicos de Argentina S.A. presentó un recurso contra lo resuelto en el Acta CFP N° 20/2026 respecto de los proyectos correspondientes a los buques TANGO I y TANGO II.
Por otro, Centomar S.A. y Crustáceos del Sur S.A. hicieron lo propio respecto de los proyectos pesqueros de los buques TALISMAN y DUKAT.
Ante ambas presentaciones, el Consejo instruyó a la Coordinación Institucional para solicitar a la Autoridad de Aplicación los expedientes correspondientes, a fin de avanzar con el análisis de los planteos.
La aprobación de la Resolución CFP N° 13/2026 representa un cambio concreto en la regulación de la centolla y llega después de tres temporadas de evaluación comparativa.
El dato central aportado por el INIDEP es que los anillos de 120 milímetros permiten aumentar la retención de ejemplares comerciales sin generar cambios significativos en la captura de hembras, al tiempo que mejoran la productividad diaria de los buques.
La reducción del diámetro reglamentario se complementará ahora con nuevas campañas de evaluación, más líneas de investigación y protocolos de buenas prácticas.
El desafío para la administración de la pesquería será integrar estos resultados en un esquema de manejo que permita sostener la actividad comercial, mejorar la eficiencia de la flota y, al mismo tiempo, preservar el stock de centolla y reducir los impactos sobre el ecosistema marino.