La investigación por el trágico asesinato del marinero Eber Ezequiel Puliti continúa avanzando en la ciudad de Mar del Plata, mientras familiares, compañeros de trabajo y vecinos siguen reclamando justicia por un hecho que conmocionó profundamente al ámbito marítimo y portuario.

Este lunes, personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) logró detener a uno de los principales sospechosos vinculados al crimen de Puliti, de 38 años, quien fue hallado sin vida durante la madrugada del pasado 24 de abril en el barrio Juramento.

El nuevo detenido, un hombre de 47 años, fue interceptado mientras circulaba en una camioneta Ford Ranger blanca, el mismo vehículo que, según la investigación encabezada por la fiscal Florencia Salas, habría sido utilizado para escapar de la escena del crimen momentos después del ataque.

El procedimiento se concretó en la zona de Tres Arroyos y Necochea, en el barrio López de Gomara, donde además se secuestró el rodado y se hallaron en su interior una navaja y un teléfono celular, elementos que podrían resultar clave para el avance de la causa.

Un crimen que golpeó a toda la comunidad marítima
Eber Puliti fue encontrado tendido sobre la vía pública en Diagonal Gascón entre Sicilia y Génova, luego de una llamada al 911 que alertó a la policía sobre la situación.
Según los primeros informes, presentaba dos heridas cortantes, una debajo de la axila derecha y otra en la zona de un glúteo. En el lugar también fue hallado un teléfono celular, que pasó a formar parte de la investigación.
Desde entonces, el Gabinete de Homicidios de la DDI Mar del Plata, junto con la fiscalía interviniente, realizó un intenso trabajo de relevamiento de cámaras de seguridad y toma de testimonios para reconstruir lo ocurrido.
En una primera etapa, se había identificado a un joven de 27 años como presunto autor material del hecho, lo que derivó en allanamientos en distintos domicilios de la ciudad y en una detención por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, posteriormente recuperó la libertad mientras la fiscalía continuó reuniendo nuevas pruebas.
Dolor, respeto y pedido de justicia
La muerte de Puliti generó una profunda tristeza en el sector pesquero y entre quienes compartieron con él la vida laboral en el mar, un ámbito donde la solidaridad entre compañeros suele transformarse en una verdadera familia.
Desde distintos espacios vinculados a la actividad marítima se expresó acompañamiento a sus seres queridos, en especial a su familia, que atraviesa horas de enorme dolor frente a una pérdida irreparable.
Mientras la causa sigue su curso judicial, el pedido de justicia permanece firme: que se esclarezcan completamente los hechos y que los responsables respondan ante la ley.
El nombre de Eber Puliti hoy resuena no solo como el de un trabajador del mar, sino como el de un hombre cuya partida dejó una profunda huella en su comunidad.