La comunidad pesquera de Mar del Plata atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse la muerte de un tripulante del buque pesquero Don Nicola, ocurrida en plena navegación a 27 millas del puerto de Mar del Plata .
El trabajador fue identificado como Matías Oscar Vilches, de 37 años, quien se encontraba bajo seguimiento médico remoto por un cuadro digestivo que, hasta las últimas comunicaciones, había sido considerado estable. Sin embargo, en la mañana de este sábado 25 de abril, fue hallado sin vida dentro de la embarcación, cuando el buque ya se encontraba a pocas millas de su arribo.
Según relataron familiares del tripulante Matías se había embarcado el sábado pasado y el viernes le había avisado por mensaje a su esposa sobre su estado de salud, manifestando dolencias en el pecho e incluso comentando que había sufrido un preinfarto. Días antes, también le había mencionado una sensación de amenaza, ya que había mantenido una discusión con el capitán del barco.
El viernes por la tarde el capitán había informado que Vilches permanecía en reposo, con signos vitales normales y sin evidencias de descompensación. En ese contexto, se estableció un esquema de monitoreo médico a distancia, con indicaciones de medicación y seguimiento clínico. Incluso, hacia las 20:00, se reiteró que el tripulante mantenía un estado general estable, sin alteraciones hemodinámicas, en el marco de un diagnóstico presuntivo de hemorragia digestiva leve.
Para ese entonces, el Don Nicola navegaba a unas 120 millas náuticas de Mar del Plata, en condiciones meteorológicas favorables. La operatoria nocturna, sin embargo, limitaba la posibilidad de una aeroevacuación, debido a los protocolos de seguridad que restringen este tipo de maniobras sin luz natural.
Durante la madrugada, la situación no evidenció cambios significativos. Vilches recibió la medicación indicada cerca de la medianoche y, según el testimonio de sus compañeros, alrededor de las 04:30 se encontraba en buen estado general.
El desenlace se produjo cerca de las 06:30, cuando un tripulante ingresó al camarote para continuar con el tratamiento y lo encontró tendido en el suelo, sin signos vitales. De inmediato se dio aviso al capitán, quien notificó a la autoridad marítima, que ya seguía el caso desde el inicio del cuadro clínico.
Al momento del fallecimiento, el buque se encontraba a unas 27 millas del puerto de Mar del Plata, navegando a máxima velocidad y con arribo previsto para las 09:00.
El hecho generó un fuerte impacto en el ámbito pesquero, no solo por la juventud del trabajador sino también por lo inesperado del desenlace, en un contexto donde los informes médicos no anticipaban un agravamiento inmediato.
Las circunstancias del fallecimiento quedarán ahora bajo análisis de las autoridades competentes, que deberán determinar las causas precisas de la muerte.
Mientras tanto, familiares, compañeros y toda la comunidad portuaria expresan su dolor ante una pérdida que vuelve a poner en foco las exigencias y riesgos de la vida en el mar.

B/P Don Nicola