Desde las primeras horas de este viernes comenzó la prospección de langostino en aguas jurisdiccionales de Chubut, marcando el punto de partida para la esperada temporada en el puerto de Rawson. En esta etapa inicial participan 16 embarcaciones de la flota amarilla y 4 barcos artesanales, que realizarán tareas de relevamiento en dos zonas determinadas bajo control de las autoridades provinciales y nacionales.
El inicio de la operatoria representa una bocanada de alivio para miles de trabajadores que dependen directa o indirectamente de la actividad pesquera, luego de varias semanas de incertidumbre. La resolución del conflicto entre el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y los empresarios del sector permitió destrabar el arranque de la temporada, que había quedado demorada por diferencias salariales.
El entendimiento se alcanzó tras intensas negociaciones que se extendieron por días y que giraron en torno al valor de referencia del kilogramo de langostino, base para el cálculo de las liquidaciones. Finalmente, las partes firmaron un acuerdo que regirá hasta marzo de 2026, dando estabilidad al esquema laboral y salarial.
La experiencia de la frustrada temporada nacional, donde la paralización prolongada de la flota tangonera y fresquera generó pérdidas significativas y apenas dos meses de trabajo continuo, había dejado una huella profunda en los marineros y en toda la red de trabajadores vinculados al sector. Nadie quería repetir aquel escenario de incertidumbre y desempleo.
Durante las últimas semanas, el gremio realizó diversas asambleas en Rawson. En un primer momento, los afiliados rechazaron una oferta de 1.300 pesos por kilo, apostando a una posible mejora pos electoral. Sin embargo, tras la caída de esa propuesta, terminaron aceptando una cifra menor —1.250 pesos—, en línea con los valores acordados por otros sindicatos marítimos.
El acuerdo no solo beneficia a los tripulantes de la flota amarilla, sino también a miles de trabajadores eventuales y de planta que dependen de la llegada de materia prima para sostener su empleo. La reactivación impactará de manera inmediata en sectores como la estiba, el transporte, la logística y el comercio local, pilares de la economía de la capital provincial.
Si las condiciones biológicas del recurso —talla, abundancia y distribución— son las adecuadas, la autoridad pesquera autorizará en los próximos días el ingreso de cerca de un centenar de buques al caladero. Con ello, la cadena productiva chubutense volverá a funcionar a pleno, dinamizando la economía regional y renovando las expectativas de una zafra que se anticipa intensa.