En ese momento, no solo se trataba de una acción militar, sino de un reclamo de justicia histórica. Las islas estaban en manos de la corona Británica desde 1833.
La llegada de las tropas argentinas a las Malvinas marcó el comienzo de la Guerra de las Malvinas, un conflicto bélico que duró poco más de dos meses, pero que dejó una huella profunda en la memoria colectiva del país.
La mayor parte de las víctimas argentinas fueron de la Armada, especialmente a raíz del hundimiento del crucero ARA General Belgrano, que se cobró 323 vidas.
Desde el 2000, cada 2 de abril se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que busca recordar a todos los que participaron en el conflicto, ya sea como combatientes o como seres queridos de aquellos que no volvieron.
El rol de las mujeres en la Guerra de Malvinas
Las mujeres que participaron en el conflicto de Malvinas en 1982 desempeñaron un papel crucial en distintas áreas. Su labor no solo fue profesional, sino también brindaron contención emocional y afectiva a los soldados heridos.
Estas mujeres, que ejercieron roles como instrumentadoras quirúrgicas, enfermeras, radiotelegrafistas y en diversas otras profesiones, fueron esenciales para el funcionamiento de las fuerzas durante el conflicto.
Un total de 29 mujeres trabajaron en el campo de la salud, curando heridas y cuidando a los soldados, pero también estuvieron presentes en otros frentes, como en aviones que trasladaban a los heridos de las islas al continente, o como oficiales y personal de buques mercantes, colaborando con tareas logísticas fundamentales para el éxito de las operaciones.
A pesar de su dedicación y entrega, estas mujeres fueron históricamente silenciadas e invisibilizadas.