Tareas adicionales a la draga y decisiones contra reloj


viernes, 4 febrero de 2022

La Idun R terminará el dragado antes de lo previsto y en el Consorcio analizan encomendarle otra tarea para demorar el próximo dragado. Van a licitar el predio para el servicio logístico en muelle 2. Por el puerto se exporta el 10% del total de la carga exportable que pasa por Aduana.

Mientras avanza la obra de mantenimiento del dragado y en el Consorcio Portuario imaginan tareas adicionales para la Idun R en la ventana que quedará abierta entre el final de la obra y el 12 de junio, fecha en que se cumplen los 150 días corridos de trabajo fijados en el pliego de licitación, otros objetivos de gestión caminan un poco más lentos.

No tanto como la habilitación del varadero de la Base Naval para el desguace de barcos inactivos o la ampliación del elevador sincrónico de SPI para que pueda bajar al “Luiggi”, pero donde asoman plazos perentorios y otros organismos públicos que requieren indefectiblemente una respuesta  superadora.

La intención de la administración portuaria es que los daneses de Rodhe Nielsen puedan trabajar en elevar los veriles del canal principal de acceso a puerto. La idea es llevarlos de 11 a 13 metros de altura de modo de demorar lo irremediable, que el mar vuelva a verter sedimentos sobre el lecho del canal, y tener que volver a dragar.

En mayo vence el permiso de uso del operador del servicio logístico en el puerto (TC2). Luego de una carrera de obstáculos, la administración anterior lo revistió de concesionario por solo 3 años y ahora la administración portuaria trabaja en la conformación de un nuevo pliego de licitación

Hoy en el Consorcio reconocen que nadie puede invertir seriamente en un proyecto de desarrollo del servicio logístico con plazos que se asemejan a cualquier contrato de oficina. El modelo a seguir es el que aplican con la industria naval donde piensan otorgar los predios por 30 años. Será el mismo plazo para la operatoria del comercio exterior?. No, dependerá del plan de inversión propuesto

En TC2 han presentado una propuesta que incluye el uso del muelle de la sección octava, donde hoy amarra el porta contenedor, en frene de la plazoleta donde enchufa los contenedores en la previa de la carga.

El operador insiste en que sin el muelle no puede desplegar su unidad de negocios que incluye la instalación de grúas móviles de modo de poder captar otra naviera o chartear su propio buque, para llevar la carga al sur de Brasil.

Igual no es algo que les quita el sueño porque saben de las dificultades que han enfrentado todas las autoridades portuarias en los últimos años para dar ese paso. “Si sale, bien, sino, también. Confiamos como lo hemos hecho siempre en que se pueda dar, pero sino pudieron otros, tal vez no puedan ahora tampoco”, dice Emilio Bustamante, uno de los directores de la terminal

El muelle propio para el operador logístico fue el campo de batalla en tiempos de Merlini. La concesión que vence en mayo lo excluye pese a que Aduana recomendaba lo contrario porque el operador también esta habilitado como Depósito Fiscal sin cumplir con todas las condiciones requeridas.

En el Consorcio habían dicho que el pliego de la licitación estaría listo en enero, luego de avisar que estaría terminado para después de las elecciones.  Todavía no se conocen muchos detalles aunque allegados a Gabriel Felizia aseguran que ya tendrían el aval de la pesca para entregar la sección octava para el desarrollo del comercio exterior

También confirmaron que TC2 tendrá derecho de preferencia en el proceso de licitación. Merlni no les había concedido ni eso. Para su gestión, los más de 12 mil metros cuadrados que ocupaba el operador desde principios del nuevo siglo estaban desocupados.

Felizia ha dicho que con el operador “no son amigos ni enemigos”. Pero valora que en este tiempo se mantengan al día con el pago del canon y hayan invertido más de 200 mil dólares en el scanner de pallets como pedía Aduana. Habrá que ver si en este escenario, sin las tierras, Aduana renueve su condición de Depósito Fiscal ahora en marzo.

Conscientes que es un punto álgido y luego del sabor amargo que les dejó la gestión Merlini, en la Terminal aguardan los pasos del Consorcio no resignados pero sí con escasas expectativas.

Estas decisiones que todavía faltan sobre el muelle 2,  generar las condiciones para la llegada de nuevas inversiones que mejoren el servicio logístico, ya se han adoptado en otros sectores del ejido portuario.

Para la industria naval no permitir la importación de barcos usados fue tan importante como el Decreto que fomenta la renovación de la flota pesquera. A partir de ahí el sector invirtió en ampliar infraestructura, incorporar maquinaria y sumar personal para enfrentar los desafíos de esta nueva coyuntura. Ahora el Consorcio acompaña con un cambio en el esquema de las concesiones por el uso de suelo y en lugar de renovar cada 10 años, lo hará por el triple,

Si bien el año pasado el movimiento de cargas exportadas por Mar del Plata creció un 3,2% y bordeó las 70 mil toneladas, hace unos años, cuando MSC todavía no había tachado al puerto, esa cifra se duplicaba.

Mar del Plata tiene lo más importante; la carga. El problema es que sale por otros puertos. El año pasado, por números de la propia Aduana en el puerto, pasaron por el scanner 13020 contenedores, de los cuales 10368, el 79,63%, se fueron por la autovía y salieron por las terminales porteñas. Por Mar del Plata apenas se exportaron 2345 contenedores, el 18% del total.

Y hay un dato más grave que patina un paisaje desolador. Por la misma Aduana pasaron el año pasado 6377 camiones con carga refrigerada con destino, principalmente a Brasil. Ahí no solo viaja el filet de merluza sino las papas prefritas congeladas de McCain. Si sumamos todo, lo que se exporta por el puerto local apenas arrima al 10%.

Es necesaria y primordial la ruta de circunvalación en la ciudad, y toda una señal que anuncien que el primer tramo a completarse es el que va del Parque Industrial al puerto. Pero sería lógico que cambien otras cosas: hoy ninguna empresa del Parque Industrial exporta por el puerto. Ni siquiera las tres pesqueras que aparecen en el grupo de mayores exportadores del Parque.

Ojalá su construcción no sea una promesa más de verano como lo fue la del muele 9 porque la ciudad necesita descomprimir el caos vehicular que se genera en cada rotonda de Champagnat.

Pero para reducir el tráfico de camiones por Juan B. Justo, alcanza con que disminuya toda esa carga que sale hacia la Autovìa. Ahora que el Consorcio trabaja en la medición de la huella de carbono, podremos mensurar también el impacto que genera toda esa circulación innecesaria en el medio ambiente.

 

por roberto garrone

fuente puertodepalos.net

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