El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata concretó un nuevo paso en el plan de remoción de buques inactivos con el traslado de un pesquero fuera de servicio desde hacía más de 15 años al varadero de la Base Naval Mar del Plata, donde completará su proceso de desguace. Con esta intervención, el organismo informó que ya recuperó 1.407 metros lineales de espacios operativos destinados al amarre de embarcaciones.
El casco, de 46 metros de eslora, había iniciado las tareas de corte y desarme sobre los muelles comerciales. La etapa final del desguace se desarrollará en las instalaciones de la Base Naval, tras un operativo coordinado entre el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, la Base Naval y la Prefectura Naval Argentina.
Desde el ente portuario señalaron que la remoción de esta embarcación permitió reorganizar la operatoria en las secciones quinta y sexta del puerto, liberando sitios de amarre que permanecían ocupados por un buque sin actividad desde hacía más de una década y media.
El presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, Marcos Gutiérrez, afirmó que la recuperación de espacios operativos constituye uno de los ejes de la política de modernización del puerto. «La recuperación de espacio operativo y las mejoras emprendidas con obra pública son fundamentales para nuestro puerto», sostuvo, al tiempo que remarcó que el objetivo es consolidar una infraestructura «segura, cómoda y dinámica» que favorezca la generación de empleo y el crecimiento de la actividad.
El programa de remoción de buques inactivos se desarrolla desde hace varios años con el propósito de optimizar la capacidad operativa de la estación marítima marplatense. Las embarcaciones retiradas han tenido distintos destinos según su estado estructural: algunas fueron desguazadas, otras trasladadas a diferentes puertos y varias se incorporaron como arrecifes artificiales en el Parque Submarino Cristo Rey.
Con la liberación de más de 1.400 metros lineales de muelle, el puerto de Mar del Plata incrementó la disponibilidad de espacios para la flota pesquera y otros buques comerciales, una mejora que cobra especial relevancia en una terminal que concentra la mayor actividad pesquera del país y donde la disponibilidad de sitios de amarre representa un factor clave para la eficiencia logística.