La avanzada judicial contra la Unión Obrera Metalúrgica sumó este fin de semana un nuevo capítulo de fuerte tensión política y gremial. El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo declaró el Estado de Alerta y Movilización permanente en rechazo al fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que anuló las elecciones del sindicato metalúrgico y habilitó su intervención.
A través de un comunicado de tono contundente, la conducción nacional del gremio marítimo calificó la decisión judicial como un “avasallamiento arbitrario” y advirtió que detrás de la medida existe una estrategia orientada a debilitar el modelo sindical argentino y disciplinar a las organizaciones que mantienen posiciones críticas frente a las políticas oficiales.
La entidad sostuvo que el fallo constituye “un nuevo episodio del modus operandi neoliberal” y denunció que se intenta desplazar la voluntad de los trabajadores mediante resoluciones judiciales que alteran la vida institucional de los sindicatos.
“Hoy se le arrebata al trabajador el derecho a elegir quién lo represente para defender sus condiciones laborales, permitiendo que la conducción sea digitada arbitrariamente por la vía judicial”, expresó el documento difundido por la Comisión Directiva Central del gremio marítimo.
Desde el Centro de Patrones interpretaron la intervención sobre la UOM como parte de una ofensiva más amplia contra las estructuras sindicales que encabezan la resistencia a las reformas laborales y al ajuste económico.
Para la organización, no resulta casual que la medida recaiga sobre uno de los sindicatos industriales de mayor peso político y territorial del país. “Existe una clara intención de disciplinar a quienes elevan la voz frente a los ataques a los derechos laborales y defienden la industrialización nacional”, remarcaron.
El pronunciamiento también apuntó directamente contra los jueces de la Cámara del Trabajo, Víctor Pesino y María Dora González, firmantes de la resolución cuestionada. Según el gremio marítimo, ambos magistrados “ya avalaron la Reforma Laboral y hoy se prestan al desmembramiento del modelo sindical argentino”.
En ese marco, exigieron la inmediata anulación de la medida y alertaron sobre las consecuencias institucionales que podría generar una intervención judicial sobre una organización gremial de alcance nacional.
El respaldo del Centro de Patrones incluyó además una manifestación explícita de solidaridad hacia los trabajadores metalúrgicos y hacia la conducción nacional de la UOM, cuya legitimidad reivindicaron por haber surgido “del voto democrático de sus afiliados”.
La declaración concluye con un fuerte llamado a la unidad del movimiento obrero frente al escenario político y económico actual. “Es el momento ineludible de aunar fuerzas”, señalaron, advirtiendo que la Argentina necesita recuperar un proyecto basado en el trabajo, la producción y la defensa de la dignidad de los trabajadores.
Bajo la histórica consigna de “Unidad, Solidaridad y Lucha”, el gremio marítimo dejó en claro que la disputa excede el caso puntual de la UOM y que, para amplios sectores sindicales, lo que está en juego es el futuro del modelo gremial argentino y la capacidad de representación de los trabajadores frente al avance de sectores políticos y judiciales que buscan redefinir el equilibrio de poder dentro del mundo laboral.