¿Conviene revivir el Mercado Concentrador Pesquero de Mar del Plata?


viernes, 24 octubre de 2025

Mar del  Plata _El recuerdo de un mercado concentrador que, durante décadas, centralizó la primera venta de las capturas desembarcadas vuelve a instalarse en la agenda portuaria de Mar del Plata. Empresarios, sindicatos y actores públicos debaten hoy si recuperar una plaza de comercialización pública que en su época buscó transparentar precios y ordenar la logística del puerto.

Qué fue y cómo funcionaba
El Mercado Concentrador Pesquero surgió como una instancia de primera venta: todas las capturas desembarcadas debían pasar por un ámbito organizado donde compradores y consignatarios participaban de subastas o ventas públicas. Esa operatoria —con registro de volúmenes, remates y procedimientos estandarizados— permitió en su momento reducir la intermediación opaca, facilitar la trazabilidad del producto y dar previsibilidad a pagos y cargas laborales.

En la práctica, el concentrador articulaba la llegada del buque con la descarga, la oferta al mercado y el posterior despacho hacia mayoristas, plantas de faena o exportación. Contaba con logística de muelle, plataformas de pesaje y, en algunos casos, cámaras de frío para preservar la calidad de las especies frescas hasta su adjudicación.

Beneficios que generó

  • Para los trabajadores: estabilidad en la operatoria de descargas, registros más claros de volúmenes y, en muchos casos, condiciones de pago más previsibles que pudieron repercutir en turnos y contrataciones.

  • Para las empresas y armadores: un canal formalizado que facilitaba la venta en bloque, reducía costos de transacción y ofrecía señales claras de precios al mercado.

  • Para compradores y consumidores: mayor transparencia en precios y trazabilidad del producto; mejores condiciones para programar compras y logística de comercialización.

Por qué se dejó de usar
Con los cambios regulatorios y la apertura de mercados a fines del siglo pasado, muchas obligaciones de comercialización centralizada fueron relajadas o eliminadas. La operatoria pasó paulatinamente a arreglos comerciales directos entre armadores, consignatarios y compradores, y el mercado concentrador perdió fuerza hasta su cese operativo. La combinación de decisiones políticas, cambios en el modelo comercial y la evolución de cadenas logísticas fue determinante en su declive.

El debate actual: argumentos a favor
Quienes impulsan su reapertura sostienen que un mercado concentrador moderno podría:

  • Recuperar transparencia en la primera venta y reducir márgenes de intermediación perjudiciales para la flota.

  • Mejorar la trazabilidad y la calidad exigida por mercados de exportación.

  • Ordenar la logística portuaria y optimizar el uso de infraestructura frigorífica y de muelle.

  • Generar señales de precio más estables que beneficien la planificación productiva y la negociación colectiva.

Argumentos en contra y desafíos
Sus detractores y las voces cautelosas advierten que:

  • Reabrirlo exige inversión significativa en infraestructura (frío, muelles, sistemas de subasta electrónica) y en gestión.

  • El comercio global y las cadenas actuales de exportación son más complejas que décadas atrás; imponer un sistema rígido podría reducir competitividad.

  • Si la gestión no es transparente y participativa, el mercado podría convertirse en una nueva fuente de ineficiencias o capture por intereses privados.

  • Es imprescindible articularlo con acuerdos laborales y sanitarios modernos para que beneficie realmente a los trabajadores y no solo a actores económicos.

Cabe también recordar que entre los beneficios que conlleva la existencia de un mercado concentrador se encuentra la transparencia de todo el circuito del pescado comenzando por la descarga, el origen, la primera venta, el transporte y el destino, evitando la intermediación innecesaria que distorsiona los precios.

Síntesis y recomendación 
La reapertura de un Mercado Concentrador Pesquero en Mar del Plata tiene sentido en términos estratégicos: puede restablecer condiciones más equitativas en la primera venta, mejorar la trazabilidad y aportar orden logístico. Sin embargo, no bastaría con replicar el modelo histórico: su viabilidad requiere una reconfiguración técnica y normativa que contemple inversión en infraestructura, gobernanza compartida (Estado, gremios, armadores y frigoríficos), herramientas digitales de subasta y controles sanitarios y laborales rigurosos.

En concreto: si se plantea como una plaza pública y transparente, con financiación adecuada y un plan de gestión inclusivo y fiscalmente sustentable, sería recomendable ponerla en marcha. Si, en cambio, se la impulsa sin esos requisitos —sin modernización ni controles—, corre el riesgo de convertirse en un trámite costoso que no solucione las asimetrías actuales del mercado.

Cierre
El puerto de Mar del Plata enfrenta hoy desafíos distintos a los de hace 40 años: nuevas rutas de exportación, exigencias sanitarias y presión por eficiencia. La discusión sobre el concentrador concentra, en pocas palabras, la pregunta sobre qué modelo de pesca y comercio queremos: uno más ordenado y distribuido —con beneficios reales para trabajadores y pymes— o uno que privilegie flexibilizaciones y operaciones al margen de una plaza pública. El futuro dependerá de la voluntad política, la inversión y la capacidad del sector para acordar reglas transparentes y funcionales.

 Foto: Marcelo Pérez Peláez

Por Pablo fernandez
Compartir en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *