Dos tratados internacionales de pesca entran en vigor y apuntan a limitar la presión china en la “Milla 201”


martes, 23 septiembre de 2025

Durante la última semana avanzaron dos convenios globales que podrían ser decisivos para enfrentar la depredación pesquera en el Atlántico Sur.

Por un lado, comenzó a aplicarse el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que restringe los apoyos estatales a flotas que operan en aguas lejanas. Este tipo de beneficios –combustible, logística y pertrechos– resulta clave para sostener a enormes armadas pesqueras como la china, que cuenta con cerca de 3.000 barcos capaces de permanecer largos períodos fuera de sus puertos de origen gracias a buques nodriza.

El convenio no solo prohíbe subsidios a flotas ilegales, sino también a aquellas que operan en zonas sin regulación internacional, como la conocida “Milla 201”, al límite del Mar Argentino. Según Sergio Almada, coordinador del Equipo Interdisciplinario para el Control de los Espacios Marítimos y sus Recursos (EICEMAR) de Prefectura, la medida es estratégica: “Sin subsidios, la operación de estas flotas a miles de millas de distancia se vuelve económicamente insostenible en la escala actual”, explicó.

En la misma línea, Otto Wöhler, director del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), destacó que para Argentina el acuerdo es una oportunidad: no solo alcanza a la pesca ilegal y no declarada, sino también a las flotas que explotan especies ya sobrecargadas. El desafío, señaló, será demostrar científicamente qué recursos se encuentran en esa situación para cortar o limitar los apoyos económicos internacionales.

El Tratado de Alta Mar de la ONU

Al mismo tiempo, el Tratado Internacional de Alta Mar sobre Biodiversidad (BBNJ) alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigencia, prevista para el próximo 17 de enero. Este acuerdo complementa la Convención de Naciones Unidas sobre la Ley del Mar y establece cuatro pilares:

  • creación de áreas marinas protegidas en aguas internacionales,

  • evaluaciones de impacto ambiental,

  • reparto equitativo de beneficios por recursos genéticos,

  • transferencia de tecnología y financiamiento.

“Es un hito histórico para la gobernanza de los océanos, fruto de más de 15 años de negociaciones”, subrayó Milko Schvartzman, del Círculo de Políticas Ambientales, quien recordó que Argentina jugó un papel protagónico en el proceso.

Informe crítico sobre la flota china

Casi en simultáneo, la Environmental Justice Foundation (EJF), una organización con sede en Londres, difundió un informe y un documental titulado “Luces brillantes, perspectivas sombrías”. Allí denuncia la depredación de la flota extranjera, en su mayoría de bandera china, sobre el calamar illex, especie clave en la cadena trófica del Atlántico Sur y recurso fundamental para la economía pesquera argentina.

El reporte describe cómo operan los “poteros”, barcos que atraen calamares con potentes luces nocturnas y capturan cardúmenes enteros mediante cientos de líneas de pesca. Entre 2019 y 2024, un promedio anual de 343 de estas embarcaciones –el 91% chinas– faenaron frente al Mar Argentino, aumentando un 65% su esfuerzo pesquero.

El documento advierte que la falta de un marco regional de control no solo amenaza la sustentabilidad del calamar, sino también la de especies comerciales como la merluza y el atún, además de mamíferos y aves marinas. También denuncia condiciones laborales abusivas en esas flotas.

Perspectivas

La combinación del acuerdo de la OMC y el tratado de la ONU abre una ventana de esperanza para limitar la sobreexplotación pesquera en la “Milla 201” y resguardar la biodiversidad marina. Para la Argentina, estos avances representan tanto un desafío como una oportunidad en la defensa de sus recursos estratégicos.

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